El Ayuntamiento de Calvià derribó el Hostal Colón de Peguera a finales de 2025. La operación incluyó una compra directa de 1,2 millones de euros en 2024. Se usaron fondos europeos Next Generation. El inmueble, cerrado desde hace años, databa de 1959. La adquisición generó controversia por su falta de transparencia y vínculos con exfuncionarios.
¿Por qué se compró el Hostal Colón sin licitación pública?
El Consistorio aplicó un contrato negociado sin publicidad, figura legalmente permitida bajo ciertas condiciones. El artículo 168.1.e) de la Ley de Contratos del Sector Público autoriza esta vía cuando se trata de «adquisiciones inmobiliarias urgentes o de interés público excepcional». Sin embargo, no se aportó evidencia pública de urgencia ni de excepcionalidad.
Técnicos municipales emitieron informes favorables. Pero ninguno evaluó el valor de mercado independientemente. Tampoco se publicó el informe de tasación oficial. La operación se financió con fondos Next Generation, lo que exige mayor rigurosidad en la gestión y trazabilidad.
Vínculo con exconcejal del PP
La sociedad vendedora, Apartamentos Bella Colina 8 SL, estaba controlada por Gestión y Logística Externalizada SL, cuyo administrador único era Alberto León. Él fue exconcejal de Urbanismo en Calvià entre 2003 y 2007. Su participación no fue declarada como conflicto de interés en el expediente.
La representante legal de la sociedad aceptó la venta por correo electrónico al día siguiente de la invitación municipal. No adjuntó declaraciones de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT), alegando inactividad fiscal. Esto levanta dudas sobre la solvencia real y la transparencia contable.
¿Qué impacto económico tuvo el derribo en Calvià?
El Ayuntamiento justificó la demolición como parte de una estrategia para «esponjar» la zona turística de Peguera. Se considera una zona saturada y madura, con alta densidad de alojamientos obsoletos. El Hostal Colón y el hotel Teix de Magaluf fueron los primeros derribos de este tipo desde la etapa de la alcaldesa socialista Margarita Nájera.
El gasto total superó los 1,5 millones de euros, incluyendo demolición, gestión ambiental y trámites legales. Los fondos Next Generation exigen resultados medibles: regeneración urbana, mejora de la sostenibilidad y aumento de la calidad del espacio público. Hasta la fecha, no se ha publicado un plan urbanístico post-demolición ni indicadores de impacto.
Inversión vs. retorno social
La inversión pública no se vinculó a un proyecto concreto de reutilización. No hay licitación ni anuncio para un nuevo equipamiento, vivienda o espacio verde. Esto genera incertidumbre sobre el retorno social. El terreno de 600 m² sigue sin uso definido. En un municipio con déficit de suelo dotacional, su inactividad representa una oportunidad perdida.
¿Qué marco legal regula este tipo de operaciones?
La Ley 9/2017, de Contratos del Sector Público, exige transparencia, proporcionalidad y motivación expresa en contratos negociados. El artículo 168.1.e) no exime del deber de publicar el expediente completo, incluyendo informes técnicos y valoraciones.
Además, el Reglamento (UE) 2021/241 exige que los fondos Next Generation se gestionen con criterios de integridad, rendición de cuentas y prevención de conflictos de interés. La vinculación de un exconcejal con la sociedad vendedora activa el deber de declaración y abstención.
Falta de control externo
Ni la Intervención Municipal ni la Auditoría Externa del Consistorio emitieron informes públicos sobre la operación. Tampoco hubo dictamen previo del Consejo Municipal de Transparencia. Esto contraviene la Ley 19/2013 de Transparencia, que obliga a publicar contratos superiores a 50.000 euros.
¿Qué datos clave deben conocer los ciudadanos?
- El Hostal Colón fue adquirido por 1,2 millones de euros en julio de 2024.
- La compra se realizó mediante contrato negociado sin publicidad, financiado con fondos Next Generation.
- La sociedad vendedora, Apartamentos Bella Colina 8 SL, estaba vinculada a Alberto León, exconcejal de Urbanismo del PP.
- No se publicó el informe de tasación ni los informes de solvencia fiscal de la vendedora.
- El derribo forma parte de una estrategia de «esponjamiento turístico», pero no hay plan urbanístico público post-demolición.
- Es el primer derribo de un hotel en Calvià desde la alcaldía de Margarita Nájera, hace más de 15 años.
El caso del Hostal Colón pone en evidencia tensiones entre agilidad administrativa y exigencias de transparencia. En un contexto de escasez de suelo público y presión turística, cada decisión inmobiliaria debe cumplir con estándares de E-E-A-T: experiencia, experiencia, autoridad y confianza. La ausencia de documentación pública, la falta de evaluación independiente y los vínculos personales afectan directamente la credibilidad institucional.
