Upadacitinib, comercializado como RINVOQ, ya está disponible en España para tratar la arteritis de células gigantes (ACG). A partir de abril de 2026, este inhibidor oral de JAK ofrece una alternativa terapéutica clave ante una enfermedad que puede causar pérdida visual irreversible, aneurismas aórticos y complicaciones sistémicas graves. Su aprobación marca un hito: es el primer fármaco de su clase autorizado específicamente para ACG en el país.
¿Por qué la arteritis de células gigantes requiere un tratamiento urgente?
La ACG es una vasculitis sistémica que inflama arterias craneales —como la temporal— y vasos de gran calibre, incluida la aorta. Afecta principalmente a personas mayores de 50 años, con pico entre los 70 y 80. En España se diagnostican 1.450 casos nuevos al año.
La urgencia terapéutica radica en su potencial para causar daño irreversible en pocas horas. La afectación de la arteria oftálmica o sus ramas puede desencadenar ceguera unilateral o bilateral sin previo aviso. Hasta un 30% de los pacientes presenta síntomas oculares, y cerca del 15% sufre pérdida visual permanente.
Riesgo vascular extracraneal: más allá de la visión
La inflamación no se limita a la cabeza. Cuando afecta a la aorta o sus ramas principales, puede derivar en aortitis, dilatación progresiva y formación de aneurismas. Estos representan un riesgo vital por posibles roturas o disecciones. El diagnóstico temprano y el control inflamatorio son, por tanto, críticos para la supervivencia a largo plazo.
¿Qué aporta upadacitinib frente a los tratamientos convencionales?
Los tratamientos estándar para ACG han sido históricamente los glucocorticoides sistémicos, como la prednisona. Aunque efectivos, su uso prolongado conlleva graves efectos adversos: osteoporosis, diabetes, infecciones, miopatía y cataratas.
Upadacitinib actúa como inhibidor selectivo de JAK1, bloqueando vías inflamatorias clave sin suprimir el sistema inmune de forma generalizada. Esto permite reducir la dependencia de corticoides y, con ello, sus complicaciones.
Eficacia respaldada por evidencia clínica
La autorización en España se basa en datos del ensayo clínico SELECT-GCA, un estudio fase III aleatorizado y controlado con placebo. Demostró que upadacitinib logró una respuesta clínica sostenida a los 52 semanas en un porcentaje significativamente mayor de pacientes frente al grupo control. Además, permitió una reducción más rápida y segura de la dosis de corticoides.
¿Cómo se integra upadacitinib en el marco legal y sanitario español?
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) autorizó la nueva indicación tras la evaluación positiva de la Comisión Europea y la EMA. Su inclusión en la cartera de medicamentos financiados por el Sistema Nacional de Salud dependerá de la evaluación de la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (AETS) y la decisión del Consejo Interterritorial del SNS.
Actualmente, su acceso se realiza mediante prescripción hospitalaria especializada, bajo supervisión de reumatólogos o especialistas en enfermedades autoinmunes. El marco regulatorio exige seguimiento riguroso de parámetros hematológicos, hepáticos y de infecciones, alineado con las recomendaciones de seguridad de la EMA para inhibidores de JAK.
Impacto económico del nuevo tratamiento
La ACG implica costos sanitarios elevados: ingresos hospitalarios por complicaciones visuales o vasculares, revisiones oftalmológicas urgentes, cirugías reconstructivas y manejo de efectos adversos por corticoides. Se estima que el tratamiento con upadacitinib podría reducir un 20–25% los costos indirectos asociados a discapacidad y pérdida de autonomía en pacientes mayores. Su incorporación forma parte de una estrategia nacional para mejorar la sostenibilidad del SNS mediante terapias de precisión.
¿Qué pacientes se benefician más con esta nueva opción?
No todos los casos de ACG son iguales. Upadacitinib está indicado para adultos con diagnóstico confirmado —por biopsia de arteria temporal o imagen avanzada— y con alto riesgo de recaídas o complicaciones. Es especialmente relevante para quienes presentan:
- Historia previa de pérdida visual transitoria o permanente
- Evidencia de inflamación aórtica en resonancia o TAC
- Intolerancia o contraindicaciones a corticoides
- Edad avanzada con comorbilidades que incrementan el riesgo de efectos adversos
Datos Clave
- La ACG es la vasculitis más frecuente en adultos mayores en Europa y EE.UU.
- Hasta el 15% de los pacientes desarrolla ceguera irreversible, muchas veces bilateral.
- Upadacitinib es el primer inhibidor oral de JAK aprobado para ACG en España.
- Se estima que 1.450 nuevos casos se diagnostican anualmente en el país.
- Su uso permite reducir la exposición a glucocorticoides y sus efectos adversos a largo plazo.
- La autorización se basa en el ensayo SELECT-GCA, con seguimiento de 52 semanas.
La disponibilidad de upadacitinib refleja un avance en la medicina personalizada para enfermedades autoinmunes complejas. Su integración clínica exige coordinación entre reumatología, oftalmología y cardiología. En un contexto de envejecimiento poblacional, su impacto en la prevención de discapacidad visual y vascular será clave para el sistema sanitario español.
