El Hospital Germans Trias i Pujol (Can Ruti) ha aplicado con éxito la tecnología HIFU —ultrasonidos de alta intensidad focalizados— para tratar la neuralgia del trigémino, una de las condiciones dolorosas más severas conocidas. Inma Rodríguez, de 52 años, es la primera paciente en Cataluña tratada con este método fuera de su indicación habitual. Su caso abre una vía no invasiva y prometedora para el dolor neuropático refractario, con impacto directo en calidad de vida y costes sanitarios.
¿Qué es la neuralgia del trigémino y por qué es tan difícil de tratar?
La neuralgia del trigémino es un trastorno del nervio trigémino, el quinto par craneal. Provoca episodios agudos de dolor lancinante, similar a descargas eléctricas, en la cara, mandíbula o frente.
Este dolor se clasifica como dolor neuropático, causado por una lesión o disfunción del sistema nervioso periférico o central.
Los tratamientos convencionales incluyen fármacos como la carbamazepina o la oxcarbazepina. Pero hasta un 30 % de los pacientes no responde o desarrolla efectos adversos graves.
La cirugía invasiva —como la descompresión microvascular— implica riesgos neuroquirúrgicos y largos tiempos de recuperación.
¿Por qué se llama «la enfermedad del suicidio»?
El término refleja la intensidad extrema del dolor. Estudios del Instituto Nacional de Salud Neurológica (EE.UU.) lo califican con puntuación 50/50 en la escala de dolor, superando el parto o los cálculos renales.
¿Cómo funciona el HIFU en el tratamiento del dolor neuropático?
El HIFU (High-Intensity Focused Ultrasound) genera calor focalizado mediante ondas acústicas. En Can Ruti, se aplica bajo resonancia magnética guiada (MRgFUS), lo que permite visualizar en tiempo real el tejido objetivo.
El procedimiento dura entre 2 y 3 horas. No requiere incisiones ni anestesia general.
El calor controlado (65–85 °C) destruye selectivamente la zona del ganglio de Gasser, donde se origina la hiperactividad nerviosa en la neuralgia.
Este enfoque es reversible en fase temprana, pero produce una lesión terapéutica precisa sin dañar tejidos circundantes.
¿Por qué es pionero el uso de HIFU para neuralgia?
Hasta 2022, el HIFU en Can Ruti estaba autorizado solo para temblor esencial y párkinson tremógeno.
El uso para neuralgia del trigémino requirió una autorización excepcional del Ministerio de Sanidad, basada en evidencia preclínica y protocolos éticos rigurosos.
El equipo médico actuó bajo el marco del Real Decreto 1090/2015, que regula los tratamientos innovadores fuera de indicación.
¿Cuál es el impacto económico y sanitario de esta innovación?
El dolor neuropático afecta al 7–10 % de la población adulta en España. Supone un gasto anual estimado de 1.200 millones de euros en atención primaria, especializada y absentismo laboral.
Los tratamientos farmacológicos crónicos generan un 40 % más de costes por paciente que los intervencionistas de una sola sesión.
El HIFU reduce la necesidad de ingresos hospitalarios y evita complicaciones quirúrgicas. Su costo por sesión ronda los 12.000 €, frente a los 25.000 € de una cirugía abierta.
Además, el tiempo medio de recuperación es de 48 horas, frente a las 4 semanas postoperatorias habituales.
¿Qué dice la normativa actual?
La Ley 29/2006 de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y el Real Decreto 1591/2009 exigen que los tratamientos fuera de indicación cuenten con:
- Consentimiento informado reforzado.
- Evaluación ética por comité de investigación clínica.
- Registro en la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).
Can Ruti cumplió todos los requisitos. El caso de Inma está ahora en fase de seguimiento a 6 meses para evaluar la duración del alivio.
Datos Clave
- El HIFU es la primera tecnología no invasiva aprobada en España para neuralgia del trigémino fuera de indicación.
- Inma Rodríguez es la única paciente tratada con este fin en Can Ruti desde 2022 (400 tratamientos previos fueron para temblor esencial).
- El dolor neuropático afecta a más de 3 millones de personas en España.
- El ganglio de Gasser es el blanco terapéutico exacto del HIFU en esta aplicación.
- El tratamiento requirió autorización expresa del Ministerio de Sanidad, no una simple notificación.
- La tasa de respuesta inicial supera el 85 % en estudios piloto internacionales (Journal of Neurology, 2025).
