El crucero MV Hondius, con un brote activo de hantavirus, no atracará en Granadilla (Tenerife). Solo fondeará. Los 14 pasajeros españoles serán trasladados en lanchas al aeropuerto y luego a Madrid. El resto irá a sus países de origen. No habrá contacto con tierra firme. El protocolo prioriza la contención epidemiológica y el cumplimiento del Reglamento Sanitario Internacional.
¿Por qué el MV Hondius no atracará en Canarias?
El puerto de Granadilla carece de infraestructura para desembarcar personas en emergencias sanitarias. El fondeo es una medida técnica y legalmente justificada. Evita el contacto directo entre pasajeros infectados o potencialmente infectados y la población local.
El Ministerio de Sanidad y el Gobierno de Canarias acordaron esta solución tras evaluar el riesgo de transmisión. El hantavirus se transmite por contacto con secreciones de roedores infectados, no por vía aérea. Pero la exposición masiva en espacios cerrados exige protocolos estrictos.
Equipos de protección individual obligatorios
Todos los operativos de traslado usan EPIs certificados: trajes de aislamiento, mascarillas FFP3, guantes y gafas. No se permite el acceso sin autorización médica previa. Cada lancha opera bajo supervisión de la Unidad de Vigilancia Epidemiológica de Canarias.
¿Qué dice el marco legal sobre cruceros con brotes?
El Reglamento Sanitario Internacional (RSI) de la OMS obliga a los Estados miembros a notificar brotes en embarcaciones antes de su llegada. España actuó dentro del plazo de 24 horas tras la confirmación del caso.
Además, la Ley 28/2022 de Salud Pública establece que las autoridades sanitarias pueden imponer medidas restrictivas en puertos y aeropuertos. El fondeo es una de ellas. No es una excepción: es una aplicación directa del artículo 47.
La responsabilidad del operador naviero
La compañía propietaria del MV Hondius debe asumir los costes del traslado, aislamiento y seguimiento médico. El Ministerio de Transportes ya ha iniciado una inspección técnica para evaluar si hubo incumplimiento de los protocolos de bioseguridad a bordo.
¿Cuál es el impacto económico del fondeo?
El puerto de Granadilla pierde ingresos por servicios portuarios: amarre, suministros, asistencia técnica. Se estima una pérdida de 120.000 € por día de fondeo. Pero el costo de un brote descontrolado en suelo canario sería 15 veces mayor, según el Instituto de Salud Carlos III.
El turismo insular también se ve afectado. Aunque no hay cancelaciones masivas aún, las reservas para cruceros en Tenerife cayeron un 18 % en las 48 horas posteriores al anuncio. El Gobierno regional activó un plan de comunicación para reforzar la confianza.
Coordinación interministerial clave
La respuesta integró a Sanidad, Política Territorial, Transportes y Asuntos Exteriores. Esto evitó demoras en la gestión consular de los pasajeros extranjeros. La ministra Mónica García y el ministro Ángel Víctor Torres lideraron la mesa de crisis.
¿Qué sucederá con el crucero tras el desembarco?
El MV Hondius debe abandonar aguas españolas inmediatamente tras completar el traslado. Si no hay tripulantes con necesidad de atención médica, su destino final es Rotterdam, según su plan de navegación original.
Canarias exige que el barco pase una inspección sanitaria previa a su entrada en cualquier puerto comunitario. La Agencia Europea de Seguridad Marítima (EMSA) ya fue notificada.
Datos Clave
- El hantavirus no se transmite de persona a persona de forma eficiente.
- El fondeo reduce el riesgo de vectores ambientales como roedores o garrapatas en zonas portuarias.
- El Reglamento Sanitario Internacional exige notificación obligatoria de brotes en embarcaciones.
- Los 14 pasajeros españoles serán evaluados en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria.
- El traslado aéreo se realiza bajo protocolo de aislamiento en vuelo con tripulación especializada.
El caso del MV Hondius refleja la tensión entre la movilidad global y la soberanía sanitaria. No es un aislamiento preventivo: es una aplicación rigurosa de la Estrategia Nacional de Salud Pública 2023–2030. La decisión evita riesgos innecesarios sin paralizar el sistema portuario. La coordinación entre administraciones marca un precedente para futuras emergencias marítimas.
