El próximo 21 de enero, el rey Felipe VI de España se dirigirá al Parlamento Europeo en Estrasburgo, donde compartirá el escenario con el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, en una sesión solemne que conmemora los 40 años de ambos países en el proyecto comunitario europeo. Este evento no solo representa un acto protocolario, sino que simboliza la sólida relación entre España y Portugal, así como su compromiso con la integración europea.
La intervención de Felipe VI y Rebelo de Sousa se enmarca en un contexto de celebración y reflexión sobre el impacto que la adhesión a la Unión Europea ha tenido en la vida de los ciudadanos de ambos países. La firma del tratado que permitió la entrada de España en las Comunidades Europeas tuvo lugar el 12 de junio de 1985, aunque la entrada oficial se concretó el 1 de enero de 1986. Este acto en Estrasburgo se convierte en un hito significativo en la agenda política de ambos líderes, resaltando la importancia de la cooperación ibérica en el ámbito europeo.
### La Relación Ibérica y su Impacto en Europa
La relación entre Felipe VI y Marcelo Rebelo de Sousa ha sido descrita como fluida y cercana, lo que se traduce en una intensa agenda bilateral. Esta conexión personal y política ha sido fundamental para fortalecer el eje ibérico dentro de la Unión Europea. Portugal ha sido un socio clave en la narrativa institucional de la Corona española, siendo el primer destino oficial de los Reyes tras la proclamación de Felipe VI en 2014. Además, la princesa Leonor eligió Portugal para su primera visita oficial en solitario, lo que subraya la relevancia de este país en la historia reciente de la monarquía española.
El acto en Estrasburgo también se produce en un momento en que la política portuguesa está en transición, ya que Rebelo de Sousa concluirá su mandato en 2026. Las elecciones presidenciales en Portugal están programadas para el 18 de enero, lo que añade un matiz de urgencia y relevancia a la intervención conjunta en el Parlamento Europeo. Este evento se convierte en uno de los últimos grandes hitos internacionales de su presidencia, lo que resalta la importancia de la cooperación y el entendimiento entre ambos países en un contexto europeo más amplio.
### La Visión de Felipe VI sobre Europa
Felipe VI ha sido un defensor constante de los valores europeos y ha destacado el impacto positivo que la integración europea ha tenido en la sociedad española. En su discurso de Nochebuena, el rey enfatizó la “modernización y progreso económico y social” que la entrada de España en la UE ha propiciado, así como su papel en la consolidación de las libertades democráticas tras la dictadura de Franco. Este enfoque positivo hacia Europa contrasta con el creciente euroescepticismo que se ha manifestado en algunos sectores políticos, especialmente en el partido Vox, que ha criticado abiertamente la Unión Europea y ha propuesto desmantelarla.
El rey ha advertido sobre los riesgos que enfrenta el proyecto europeo en la actualidad, señalando que la libertad y la democracia no son conquistas garantizadas. En un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y económicas, Felipe VI ha instado a la unidad y a la defensa de los principios democráticos que sustentan la Unión Europea. Su mensaje es claro: la construcción de Europa es un esfuerzo colectivo que requiere compromiso y participación activa de todos los ciudadanos.
La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, también ha reconocido la contribución de España a la Unión Europea durante estas cuatro décadas, destacando su papel en el fortalecimiento del peso geopolítico europeo y en políticas clave como la lucha contra el terrorismo y las transiciones verde y digital. Esta valoración resalta la importancia de España como un actor fundamental en el desarrollo y la cohesión de la Unión Europea.
A medida que se acerca la fecha de la intervención en Estrasburgo, la atención se centra en cómo Felipe VI y Rebelo de Sousa abordarán los desafíos actuales que enfrenta Europa y cómo sus países pueden seguir contribuyendo a un proyecto común que beneficie a todos sus ciudadanos. La celebración del 40 aniversario de la adhesión de España y Portugal a la UE no solo es un momento de reflexión, sino también una oportunidad para reafirmar el compromiso con los valores y principios que han guiado a Europa en las últimas décadas.
