Un brote de hantavirus de los Andes en el crucero MV Hondius ha causado tres muertes y al menos ocho casos confirmados. El buque, con 149 personas a bordo de 23 nacionalidades, quedó confinado tras detectarse síntomas graves en pasajeros. La variante viral tiene alta letalidad y requiere diagnóstico temprano. Autoridades argentinas, sudafricanas y europeas coordinan la investigación epidemiológica y la atención médica de los afectados.
¿Qué pasó con el brote de hantavirus en el MV Hondius?
El MV Hondius zarpó el 20 de marzo desde Ushuaia con una expedición antártica. El 11 de abril, un pasajero holandés de 69 años falleció a bordo con fiebre, dolor abdominal y diarrea. Su esposa, también holandesa, fue evacuada y murió el 27 de abril en Johannesburgo. Una pasajera alemana murió el 2 de mayo a bordo. Estos tres fallecimientos confirman la alta virulencia de la cepa.
El paciente cero sigue sin identificarse
Las autoridades argentinas están reconstruyendo el itinerario del paciente cero. Se sabe que la pareja holandesa viajó entre Argentina, Chile y Uruguay desde el 27 de marzo. Abordaron el crucero el 1 de abril. No hubo síntomas previos reportados, lo que sugiere una exposición silenciosa en zonas endémicas.
¿Cuál es el riesgo real del hantavirus de los Andes?
Esta variante es una zoonosis transmitida por roedores infectados, especialmente Oligoryzomys longicaudatus. No se transmite de persona a persona de forma sostenida, pero el contacto estrecho en espacios cerrados —como un crucero— puede facilitar la propagación por secreciones respiratorias en fases avanzadas.
La letalidad supera el 30 % sin tratamiento temprano
El hantavirus de los Andes provoca el síndrome pulmonar por hantavirus (SPH). Los síntomas iniciales son gripales: fiebre, mialgias y cefalea. En 48–72 horas, puede evolucionar a edema pulmonar agudo. La mortalidad alcanza el 30–40 % si no se inicia soporte respiratorio y manejo intensivo a tiempo.
¿Cómo respondieron las autoridades sanitarias?
Argentina activó su protocolo de emergencia sanitaria internacional bajo el Reglamento Sanitario Internacional (RSI) de la OMS. Sudáfrica recibió a los evacuados bajo aislamiento estricto. La Unión Europea emitió una alerta temprana a sus Estados miembros para reforzar la vigilancia en aeropuertos y puertos.
El marco legal obliga a notificación inmediata
Según el RSI, los brotes de enfermedades con potencial de propagación internacional deben notificarse en menos de 24 horas. Argentina cumplió este plazo el 12 de abril. Además, la Ley 27.633 de Argentina exige a navieras garantizar planes de contingencia sanitaria a bordo —un requisito que está bajo revisión tras este incidente.
¿Qué impacto económico tiene el brote?
El MV Hondius pertenece a una compañía especializada en expediciones polares con tarifas promedio de 32.000 euros por pasajero. El confinamiento ha generado pérdidas directas estimadas en 2,8 millones de euros. Además, el sector crucerístico antártico —que genera 420 millones de euros anuales en la región— enfrenta una revisión de seguros y protocolos. Tres agencias de viajes españolas ya suspendieron reservas para 2026–2027.
Datos Clave
- Tres muertes confirmadas: dos holandeses y una alemana.
- Ocho casos totales: seis pasajeros y dos miembros de la tripulación.
- 14 nacionalidades representadas; 14 pasajeros son españoles.
- El brote se vincula al hantavirus de los Andes, cepa con alta patogenicidad.
- La evacuación se realizó vía avión sanitario desde el sur del Atlántico Sur.
- No hay evidencia de transmisión secundaria en tierra firme hasta la fecha.
¿Qué medidas preventivas se recomiendan ahora?
La OMS recomienda evitar contacto con roedores en zonas endémicas de Sudamérica, especialmente en zonas rurales de Argentina, Chile y Uruguay. En embarcaciones, se exige revisión mensual de sistemas de sellado y control de plagas. Las navieras deben integrar pruebas rápidas de PCR para hantavirus en sus kits médicos a bordo —una medida que aún no es obligatoria en la mayoría de los países.
La vigilancia genómica es clave
Laboratorios de referencia en Buenos Aires y Santiago están secuenciando el genoma del virus. Esto permitirá confirmar si hay mutaciones que aumenten la transmisibilidad o la resistencia a tratamientos experimentales como la ribavirina o anticuerpos monoclonales en fase de prueba.
