En el vibrante panorama gastronómico de Barcelona, donde la competencia es feroz y la innovación es clave, Ronit Stern ha decidido dar un giro radical a su carrera. Después de una década de éxito con su restaurante Auto Rosellón, ha transformado el local en Superauto, un espacio que promete una experiencia culinaria sin etiquetas. Esta metamorfosis no solo refleja su deseo de reinventarse, sino también su compromiso con la cocina auténtica y diversa.
La decisión de cerrar Auto Rosellón no fue fácil. Stern, quien ha viajado por el mundo para aprender sobre cocina en lugares como San Francisco, Tel Aviv y Ámsterdam, sintió que era el momento adecuado para un cambio. «Un negocio tiene que ir bien económicamente, pero también tiene que motivarme», explica. Esta filosofía ha guiado su carrera y la ha llevado a crear un menú que desafía las convenciones.
### Un Menú Sin Fronteras
Superauto se presenta como un laboratorio de sabores, donde la creatividad no tiene límites. Stern ha diseñado un menú que combina influencias de diversas culturas, desde la cocina tailandesa hasta la japonesa, pasando por la mexicana y la griega. Entre sus platos destacados se encuentran el baba ganoush con miso y encurtidos, la ensaladilla rusa con mejillones escabechados y un toque asiático, y el patacón con ensalada de pollo y semillas de mostaza.
La chef se considera más que una simple cocinera; se ve a sí misma como una «ingeniera del sabor». «Cuando entendí cómo equilibrar los elementos de un plato, ya no necesité recetario», afirma. Este enfoque le permite experimentar con ingredientes y técnicas, creando combinaciones únicas que sorprenden a los comensales. Su pasión por los sabores potentes se refleja en cada plato, donde busca alcanzar lo que ella llama el «nivel Dios» al combinar sal, ácido, grasa, dulce y picante.
Además de su innovador menú, Superauto también ofrece una selección de vinos naturales, cuidadosamente elegidos por su pareja y socio, Rafael Campos. La idea es complementar la experiencia gastronómica con bebidas que resalten los sabores de los platos. Stern reconoce que su carta ha crecido de manera orgánica, impulsada por su deseo de ofrecer algo único que no se encuentre en otros lugares.
### Un Proyecto en Expansión
La apertura de Superauto no es solo un nuevo capítulo en la carrera de Stern, sino también una continuación de su legado en la ciudad. Junto a Campos, ha creado un equipo diverso que refleja la multiculturalidad de Barcelona. Con más de 100 personas trabajando en sus diferentes proyectos, la pareja ha demostrado que su visión va más allá de un solo restaurante.
Stern también está considerando la posibilidad de abrir un nuevo local en Madrid, La Balabusta, que se centrará en la cocina de Tel Aviv. Sin embargo, la chef es cautelosa, ya que teme perder el control sobre lo que ha construido con tanto esfuerzo. «No quiero comprometer la calidad y la esencia de lo que hemos creado aquí», dice.
Además de Superauto, Stern y Campos son los fundadores de Flying Monkey, un wine bar que ofrece bocadillos y platos saludables, y Oz Natural Bakery, donde venden panes y productos de repostería. Cada uno de estos proyectos refleja su compromiso con la calidad y la innovación, y juntos forman un ecosistema gastronómico que atrae a locales y turistas por igual.
La historia de Ronit Stern es un testimonio de la resiliencia y la creatividad en el mundo de la gastronomía. Desde sus inicios en Barcelona hasta la creación de Superauto, ha demostrado que la pasión y la dedicación pueden llevar a grandes logros. Con su enfoque en la cocina sin etiquetas y su deseo de explorar nuevos sabores, está lista para dejar una huella indeleble en la escena culinaria de la ciudad. La evolución de su carrera es un recordatorio de que, en el mundo de la gastronomía, siempre hay espacio para la innovación y la reinvención.
