Scottie Pippen, uno de los nombres más icónicos de la NBA, ha decidido poner a la venta una colección de 50 artículos que marcan su carrera como jugador. Esta subasta, programada del 2 al 10 de marzo en Nueva York, incluye desde su camiseta del primer partido de las Finales de 1998 hasta trofeos que simbolizan su éxito en el baloncesto. La colección, conocida como The Scottie Pippen Collection, podría alcanzar un valor total de hasta 6 millones de dólares. En un comunicado de prensa emitido por Sotheby’s, Pippen expresó: «Es el momento adecuado para compartir estas piezas y dejar que otros sigan adelante con sus historias». Cada objeto en esta colección no solo es un artículo de baloncesto, sino que también representa recuerdos, emociones y la historia de un trabajo en equipo que lo llevó a la cima del deporte.
La subasta ha despertado un gran interés, no solo por los artículos que se ofrecen, sino también por las historias que hay detrás de ellos. Uno de los objetos más destacados es un par de zapatillas que pertenecieron a Michael Jordan, usadas durante los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992. Estas zapatillas están tasadas en aproximadamente 2,5 millones de dólares, lo que las convertiría en las más caras de la historia, superando a las que Jordan usó en las finales de 1998, que se vendieron por 2,2 millones de dólares. Pippen recordó el momento en que se acercó a Jordan en el vestuario tras ganar la medalla de oro para pedirle que firmara las zapatillas, un gesto que ahora se traduce en un objeto de gran valor para los coleccionistas.
Además de las zapatillas de Jordan, la colección incluye réplicas de los seis trofeos de la NBA que Pippen ganó entre 1991 y 1998, hechos de plata con recubrimiento de oro y valorados en hasta medio millón de dólares. También se encuentran en la subasta su premio de MVP del Juego de las Estrellas de 1994, valorado en 50.000 dólares, y su trofeo del Salón de la Fama del baloncesto, estimado en 15.000 dólares. Este último es un reconocimiento que Pippen recibió en 2010 y que ha conservado junto a muchas de sus camisetas, incluyendo una chaqueta que generó controversia en su momento.
La chaqueta en cuestión es un recuerdo de la ceremonia de medallas en los Juegos Olímpicos de 1992. Pippen explicó que, como la mayoría de los jugadores eran atletas de Nike, sentían que debían cubrir el logo de Reebok que aparecía en la chaqueta. A pesar de las tentaciones de deshacerse de ella, Pippen decidió conservarla como un símbolo de su carrera y de los desafíos que enfrentó.
La subasta también incluye camisetas de momentos icónicos de su carrera, como el famoso «Flu Game» de Michael Jordan, donde anotó 38 puntos a pesar de estar enfermo. Pippen ha puesto a la venta camisetas de los partidos 1 y 6 de las Finales de 1998 contra los Utah Jazz, que tienen un valor estimado de 300.000 dólares. Estas camisetas son un testimonio de la culminación de una era dorada en el baloncesto y de la historia de los Chicago Bulls.
Sin embargo, la decisión de Pippen de subastar estos artículos ha generado especulaciones sobre su situación financiera. Algunos rumores sugieren que el exjugador podría estar enfrentando dificultades económicas, aunque su patrimonio actual se estima en alrededor de 20 millones de dólares. Esta cifra, aunque considerable, es notablemente inferior a la fortuna de su excompañero Michael Jordan, que asciende a aproximadamente 3.800 millones de dólares. A lo largo de sus 17 temporadas en la NBA, Pippen acumuló alrededor de 109 millones de dólares solo en salarios, además de ingresos por contratos publicitarios con marcas reconocidas como Nike y McDonald’s. Sin embargo, su capacidad para gestionar inversiones no ha sido tan exitosa como la de Jordan, quien recibe un porcentaje significativo de las ventas de su marca y ha realizado inversiones muy lucrativas.
La subasta de Pippen no solo es una oportunidad para los coleccionistas, sino también un recordatorio del impacto que tuvo en el baloncesto y de la historia que estos objetos representan. La colección es un testimonio de su legado y de los momentos que definieron su carrera, así como de la historia de los Chicago Bulls en la década de los 90. La expectativa por la subasta es alta, y muchos aficionados al baloncesto están ansiosos por ver cómo se desarrollará este evento y qué piezas encontrarán un nuevo hogar entre los coleccionistas y fanáticos del deporte.
