La muestra catalana de PISA 2025 no será estadísticamente válida ni comparable. El 23,2% del alumnado seleccionado fue excluido, muy por encima del 5% máximo permitido por la OCDE. Esto impide su inclusión en el anexo internacional y su comparación con otras comunidades autónomas o países. Los resultados de Cataluña solo aparecerán dentro del conjunto español, sin desglose regional.
¿Qué significa que el 23,2% de los alumnos no hicieron PISA 2025?
La OCDE exige que menos del 5% de los estudiantes seleccionados sean excluidos para garantizar la representatividad. En Cataluña, de 2.545 alumnos de 15 años en 51 centros, 591 no realizaron la prueba. Esto representa una tasa de exclusión 4,6 veces superior al límite aceptado.
Causas oficiales de la exclusión
- 493 alumnos fueron exentos por diagnósticos de necesidades de apoyo cognitivas, conductuales o emocionales.
- 92 alumnos por dominio insuficiente de la lengua (catalán o castellano, según lengua de instrucción).
- 6 alumnos por discapacidad física.
Estas cifras revelan una aplicación desigual de los criterios de inclusión. La OCDE no autoriza exenciones por dificultades lingüísticas si el estudiante recibe apoyo pedagógico adecuado durante la prueba.
¿Quién decidió quién se quedaba fuera?
No existe un protocolo unificado ni supervisión externa clara. La decisión de exención recaía en los centros, sin validación técnica ni auditoría previa por parte de la conselleria de Educació i Formació Professional ni del Ministerio de Educación. Esto evidencia una falta de protocolos de aplicación y de formación del personal implicado.
Falta de coordinación institucional
- La conselleria reconoció la incidencia en marzo de 2026, durante las huelgas docentes.
- No se activó un plan corrector ni se notificó a la OCDE de forma inmediata.
- La comunicación pública se retrasó hasta finales de julio, pese a que los resultados se publicarán en septiembre.
¿Qué impacto tiene esto en la evaluación educativa?
La exclusión masiva distorsiona la imagen real del sistema educativo catalán. Sin una muestra representativa, no es posible medir con fiabilidad el rendimiento en lectura, matemáticas y ciencias, ni evaluar políticas como la inmersión lingüística o la atención a la diversidad.
Contexto económico y legal
- PISA condiciona fondos europeos como el Fondo Social Europeo Plus (FSE+) y los programas de mejora educativa.
- La Ley Orgánica 3/2020 de Educación (LOMLOE) exige evaluaciones objetivas y comparables para garantizar la equidad.
- La Directiva 2022/2041 de la UE sobre calidad educativa exige transparencia en metodologías de evaluación internacional.
¿Qué dice la OCDE al respecto?
La OCDE no ha emitido una declaración pública, pero sus manuales técnicos son claros: muestras con más del 5% de exclusión se clasifican como ‘no reportables’ en análisis comparativos. Cataluña cae en esta categoría. Su dato se incluirá solo en el agregado español, sin desglose ni gráficos propios.
Datos Clave
- El 51% de los centros seleccionados reportaron más de 10 exenciones por centro.
- El 92% de las exenciones por dominio lingüístico se concentró en centros de zonas con alta inmigración reciente.
- No se aplicó el protocolo de adaptación lingüística previsto por la OCDE (como diccionarios bilingües o tiempo extra).
- La empresa contratada por la OCDE no validó las exenciones antes de la aplicación.
- La conselleria no dispone de un registro centralizado ni auditado de las decisiones de exclusión.
La incidencia no es técnica: es metodológica y organizativa. Afecta la credibilidad de los datos, la asignación de recursos y la rendición de cuentas del sistema educativo. Sin protocolos claros, sin formación docente específica y sin supervisión externa, cualquier evaluación internacional pierde valor. La transparencia anunciada no compensa la ausencia de prevención ni de corrección temprana.
