El plan Kanpai de los Mossos d’Esquadra ha logrado un descenso del 15,9% en delitos de multirreincidencia en Barcelona durante el primer semestre de 2026. Esta estrategia prioriza la identificación temprana y el seguimiento riguroso de delincuentes con alto riesgo de persistencia (DARP). Su impacto ya se refleja en cifras concretas, enfoque judicial coordinado y respaldo institucional sólido.
¿Qué es el plan Kanpai y cómo funciona contra la multirreincidencia?
El plan Kanpai es una estrategia operativa de los Mossos d’Esquadra centrada en la prevención selectiva. No se limita a la detención, sino que integra inteligencia policial, análisis de patrones delictivos y coordinación con la Fiscalía y los ayuntamientos.
Su núcleo es la identificación de los DARP (delincuentes con alto riesgo de persistencia). En 2026, se han identificado 2.190 DARP en Barcelona. De ellos, 771 ya eran multirreincidentes y 1.419 son nuevos registros.
Integración con la Fiscalía y la Guardia Urbana
La Oficina Adscrita a la Fiscalía (OAF) de la Guardia Urbana refuerza esta estrategia. Desde febrero, ha gestionado 72 expedientes, resolviendo 51. Actúa como puente entre la policía local y la Fiscalía, acelerando la tramitación de casos y garantizando protección a víctimas vulnerables.
¿Cuál es el impacto real del plan Kanpai en la criminalidad?
La presión policial ha llevado a que 2.023 DARP no hayan cometido nuevos delitos en 2026, lo que evidencia la efectividad preventiva del plan. Sin embargo, los 167 DARP persistentes han cometido 3.372 delitos —más que los 2.904 atribuidos a los 1.419 nuevos DARP—. Esto revela una mayor intensidad delictiva en un grupo más reducido, lo que exige respuestas más especializadas.
Concentración de delitos patrimoniales
Los 6.276 delitos atribuidos a los DARP en Catalunya son mayoritariamente robos y otros delitos patrimoniales. Esta concentración refleja una tendencia estructural: la multirreincidencia no es aleatoria, sino que se asocia a redes organizadas y patrones repetitivos de explotación de vulnerabilidades urbanas.
¿Qué marco legal y operativo sustenta el plan Kanpai?
El plan se articula bajo el Protocolo de Coordinación Interinstitucional contra la Multirreincidencia, aprobado en 2024 por la Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona y el Ministerio del Interior. Este marco permite el intercambio seguro de datos entre Mossos, Guardia Urbana, Policía Nacional y Fiscalía, siempre bajo control judicial y respeto al Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).
Rol de la Junta Local de Seguridad
La Junta Local de Seguridad de Barcelona, presidida por el alcalde Jaume Collboni y la consellera de Interior Núria Parlon, es el órgano de toma de decisiones estratégicas. Su reunión del 20 de julio de 2026 validó la expansión de los recursos en la OAF y la incorporación de perfiles especializados en análisis predictivo.
¿Cuál es el impacto económico del plan Kanpai en Barcelona?
La multirreincidencia genera costes directos e indirectos: 320 millones de euros anuales en pérdidas patrimoniales, según el Observatorio de Seguridad Urbana de la UPC. El plan Kanpai reduce esos costes al disminuir la frecuencia y gravedad de los robos. Además, mejora la percepción de seguridad, lo que impulsa la actividad comercial en zonas afectadas como el Raval o el Born.
Datos Clave
- El plan Kanpai redujo un 15,9% los delitos de multirreincidencia en Barcelona en el primer semestre de 2026.
- Se han identificado 2.190 DARP, de los cuales 1.419 son nuevos y 771 ya eran multirreincidentes.
- 2.023 DARP no han cometido nuevos delitos en 2026 gracias a la intervención temprana.
- Los 167 DARP persistentes acumulan 3.372 delitos, lo que exige respuestas más especializadas.
- La OAF de la Guardia Urbana ha resuelto 51 de 72 expedientes desde febrero de 2026.
- El plan opera bajo el Protocolo de Coordinación Interinstitucional, con cumplimiento estricto del RGPD.
La estrategia Kanpai no es solo policial: es un modelo de gobernanza de seguridad basado en datos, cooperación y responsabilidad compartida. Su escala y replicabilidad están siendo evaluadas por otras ciudades españolas, como Valencia y Málaga, bajo el impulso del Ministerio del Interior.
