En el contexto político actual de Catalunya, la presidenta del grup parlamentari de Junts, Mònica Sales, ha expresado su descontento con el Departament de Política Lingüística del Govern, liderado por Salvador Illa. Durante una reciente entrevista, Sales afirmó que este departamento se ha convertido en «más un escaparate que una realidad dentro del Govern». Esta declaración refleja una creciente preocupación entre algunos sectores políticos sobre la efectividad de las políticas lingüísticas implementadas en la región.
La crítica de Junts se centra en la percepción de que el Departament de Política Lingüística no está cumpliendo con su función esencial de promover y proteger el uso del catalán en la sociedad. Según Sales, la falta de acciones concretas y efectivas ha llevado a una situación en la que el uso del catalán está en declive, lo que plantea interrogantes sobre la dirección que está tomando el Govern en este ámbito.
### La Postura de Junts sobre el Pacte Nacional per la Llengua
Uno de los puntos más controvertidos en la discusión sobre la política lingüística es el Pacte Nacional per la Llengua, que fue firmado en mayo de 2025. Este acuerdo contempla una inversión de 200 millones de euros anuales para fomentar el uso del catalán y tiene como objetivo incorporar a 600.000 nuevos hablantes en un plazo de cinco años. Sin embargo, Junts y la CUP decidieron no firmar el pacto, argumentando que consideraban que era insuficiente y que no abordaba adecuadamente los desafíos que enfrenta la lengua catalana.
Mònica Sales ha reiterado que, en el momento de la firma del pacto, Junts sintió «cierta presión» para unirse, pero decidieron mantenerse firmes en su postura. La líder de Junts enfatizó que su partido había trabajado exhaustivamente en el pacto, presentando numerosas enmiendas para mejorarlo, muchas de las cuales aún están pendientes de atención. Un ejemplo que citó fue la creación de la Oficina de Vulneración de Derechos Lingüísticos, que, según la votación del Parlament, debería haber estado operativa antes de finalizar el año, pero que hasta la fecha no ha sido implementada.
Sales también destacó que, a medida que ha pasado el tiempo desde la firma del pacto, han surgido dudas entre algunos de los agentes que inicialmente apoyaron el acuerdo. Esto sugiere que la falta de resultados tangibles y la inacción del Govern están generando desconfianza y escepticismo sobre la efectividad de las políticas lingüísticas actuales.
### La Necesidad de un Modelo Lingüístico Efectivo
En su crítica, Mònica Sales subrayó la importancia de que el Govern actúe como un modelo a seguir en el uso del catalán. Afirmó que es fundamental que el gobierno utilice la lengua catalana en todos sus actos y comunicaciones, algo que, según ella, no siempre ha ocurrido. Esta falta de coherencia en el uso del catalán por parte de las instituciones públicas es vista como un factor que contribuye al descenso del uso social de la lengua.
«Nosotros tenemos que ser modelo, tenemos que ser catalizadores, tenemos que generar estos espacios de uso de la lengua», concluyó Sales, enfatizando la responsabilidad que tiene el Govern en la promoción del catalán. Esta afirmación resuena con la idea de que las instituciones deben liderar con el ejemplo, creando un entorno donde el uso del catalán sea no solo aceptado, sino también fomentado y celebrado.
La crítica de Junts al Departament de Política Lingüística pone de manifiesto una tensión creciente en el panorama político catalán, donde la lengua y su promoción se han convertido en un tema central de debate. A medida que la situación evoluciona, será crucial observar cómo el Govern responde a estas críticas y si implementa cambios significativos en su enfoque hacia la política lingüística. La capacidad de Catalunya para preservar y promover su lengua y cultura dependerá en gran medida de la efectividad de las políticas que se implementen en los próximos años.
