El próximo 28 de noviembre, Fran Rivera y Lourdes Montes celebrarán el bautizo de su tercer hijo, Nicolás, en una ceremonia que promete ser muy especial. Este evento, que se llevará a cabo en la iglesia de Santa Ana, ubicada en el emblemático barrio de Triana, tiene un profundo significado para la familia, ya que es el mismo lugar donde fueron bautizados sus otros dos hijos, Carmen y Curro. La iglesia de Santa Ana, conocida como la catedral de Triana, es un lugar de gran relevancia para los sevillanos y ha sido escenario de numerosas celebraciones familiares a lo largo de los años.
La ceremonia será íntima, con la presencia de familiares y amigos cercanos, y contará con dos padrinos muy especiales: Paloma Rojas-Marcos, amiga de Lourdes, y José Luis López, conocido como ‘El Turronero’, amigo de Fran. Después del emotivo acto religioso, los invitados se trasladarán a la Hacienda Santa Eufemia, una hermosa Casa Solariega del siglo XVII, situada a solo cinco minutos de Sevilla. Este lugar, rodeado de jardines y con una arquitectura histórica, ofrece un ambiente mágico para la celebración, con capacidad para albergar hasta 700 personas en sus exteriores.
El bautizo de Nicolás llega en un momento de intensas celebraciones familiares, ya que hace solo una semana, la hermana de Lourdes, Sibi Montes, celebró el bautizo de su hijo Mateo. Además, a finales de julio, Fran y Lourdes asistieron al bautizo del primer hijo de Curro Montes, hermano de Lourdes. Estas celebraciones reflejan la cercanía y el amor que caracteriza a la familia Montes-Rivera.
Fran Rivera y Lourdes Montes se conocieron en 2011 y se casaron en 2013. Desde entonces, han formado una familia unida, con tres hijos en común, además de Cayetana, la hija que Fran tuvo con su exesposa, Eugenia Martínez de Irujo. La llegada de Nicolás, que nació el 9 de abril, fue una sorpresa para la pareja, que había estado buscando un tercer hijo durante casi cinco años. Fran expresó su felicidad al presentar a Nicolás, describiéndolo como un regalo de Dios y una bendición en su vida.
Lourdes, por su parte, admitió que la llegada de Nicolás fue un desafío, ya que tuvo que adaptarse a la vida de madre de un bebé nuevamente. Sin embargo, ahora se siente feliz y satisfecha con su familia, describiendo a Nicolás como una mezcla perfecta de sus dos hermanos mayores. La pareja ha compartido su alegría y amor por sus hijos en diversas entrevistas, destacando la importancia de la familia en sus vidas.
A lo largo de los años, Fran y Lourdes han demostrado ser una pareja sólida y unida, enfrentando juntos los desafíos de la vida familiar. Su historia de amor y su compromiso mutuo son un ejemplo de cómo construir una familia feliz y armoniosa. La celebración del bautizo de Nicolás no solo es un evento religioso, sino también una oportunidad para fortalecer los lazos familiares y celebrar el amor que une a esta familia.
La Hacienda Santa Eufemia, donde se llevará a cabo la recepción posterior al bautizo, es un lugar ideal para este tipo de celebraciones. Con su encanto histórico y sus hermosos jardines, ofrece un ambiente perfecto para disfrutar de una comida en compañía de seres queridos. La finca cuenta con salones climatizados y espacios al aire libre, lo que permite a los anfitriones personalizar la celebración según sus deseos.
Este evento también refleja la importancia de las tradiciones familiares en la cultura española. El bautizo es un rito de paso significativo que marca el inicio de la vida religiosa del niño y su integración en la comunidad. Para Fran y Lourdes, este momento es una oportunidad para compartir su fe y sus valores con sus hijos, así como para celebrar la llegada de Nicolás en un entorno rodeado de amor y apoyo familiar.
La historia de Fran Rivera y Lourdes Montes es un testimonio de amor, perseverancia y la alegría que trae la familia. A medida que se preparan para el bautizo de Nicolás, la pareja se siente agradecida por las bendiciones que han recibido y por la oportunidad de crear recuerdos inolvidables junto a sus seres queridos. Este evento no solo marcará un hito en la vida de Nicolás, sino que también será una celebración del amor y la unidad que caracteriza a esta familia.
