El reciente hundimiento del bateeiro «Nuevo Santa Irene» en las aguas de Porto Meloxo, Pontevedra, ha desatado una serie de investigaciones por parte de la Guardia Civil. La embarcación, que transportaba 12.000 litros de combustible, se hundió en la ría de Arousa, lo que ha llevado a las autoridades a considerar la posibilidad de que el combustible estuviera destinado a un narcosubmarino. Esta hipótesis se ha convertido en el eje central de la investigación, aunque no se descartan otras teorías sobre las circunstancias del hundimiento.
### La situación del hundimiento y las operaciones de rescate
El hundimiento ocurrió en la noche del pasado martes, y la llegada de la borrasca «Nils» complicó las labores de rescate y búsqueda. A pesar de las adversas condiciones meteorológicas, los Grupos de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil lograron acceder al lugar del naufragio. Sin embargo, el mar agitado limitó su capacidad para realizar una investigación más exhaustiva. La embarcación se encuentra a una profundidad de aproximadamente 25 metros, cerca de una batea donde fueron rescatados tres individuos que estaban a bordo.
En tierra, los equipos de Gardacostas activaron el Plan Camgal, que se centra en la lucha contra la contaminación marina. Se desplegaron barreras y bolsas absorbentes para contener el combustible que había llegado a las inmediaciones del muelle de Meloxo. Durante la noche, se recuperaron los contenedores que transportaba el bateeiro, así como otros objetos de interés, como tabaco y víveres, que no son típicos en este tipo de embarcaciones.
Los tres tripulantes del «Nuevo Santa Irene» fueron rescatados y llevados a la costa, donde la Guardia Civil les tomó declaración. Sin embargo, su versión de los hechos fue considerada inconsistente, lo que ha llevado a las autoridades a mantenerlos bajo investigación. A pesar de esto, fueron liberados, lo que ha generado aún más preguntas sobre su implicación en el incidente.
### Análisis de las circunstancias del hundimiento
Los investigadores han comenzado a desentrañar los detalles que rodean el hundimiento del bateeiro. Se ha confirmado que la embarcación, que anteriormente tenía como puerto base A Illa de Arousa, cargó el combustible en el muelle de Rianxo. Este hecho ha llamado la atención, ya que la cantidad de gasóleo era inusualmente alta para un bateeiro en esas condiciones. Además, los tripulantes son desconocidos en el sector, lo que ha suscitado sospechas sobre su experiencia y motivaciones.
La embarcación salió del muelle alrededor de las 13:00 horas y naufragó cerca de la bocana de la ría de Arousa cinco horas y media después. La falta de experiencia de los tripulantes en la navegación por una ría tan compleja como la de Arousa, llena de bateas y peligros naturales, ha sido un punto de interés para los investigadores. Uno de los tripulantes es de la localidad, mientras que los otros dos son de Vigo y un ciudadano lituano, lo que añade un elemento internacional a la investigación.
Los elementos encontrados en la embarcación, como trajes de supervivencia y equipos de navegación avanzados, también han levantado sospechas. Estos elementos no son necesarios para un simple bateeiro, lo que ha llevado a los investigadores a considerar la posibilidad de que la embarcación estuviera involucrada en actividades ilícitas, como el narcotráfico. La explicación de los tripulantes de que estaban realizando pruebas en el mar durante la noche ha sido recibida con escepticismo, ya que este tipo de actividades no se llevan a cabo en esas condiciones.
El delegado del Gobierno ha confirmado que hay una investigación abierta sobre el incidente y ha instado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado a esclarecer los hechos. La situación se complica aún más debido a las condiciones meteorológicas adversas que han afectado la costa gallega, lo que ha retrasado las operaciones de recuperación de la embarcación y la investigación en curso. Las autoridades están trabajando para asegurar que no haya un derrame de combustible que pueda causar daños ambientales significativos.
El caso del «Nuevo Santa Irene» es un recordatorio de los riesgos asociados con el narcotráfico en las costas españolas y la necesidad de una vigilancia constante para prevenir actividades ilegales en el mar. A medida que la investigación avanza, se espera que se revelen más detalles sobre las circunstancias del hundimiento y la posible conexión con el narcotráfico.
