Las ciudades de Terrassa y Sabadell están a punto de dar un paso significativo en su compromiso con la sostenibilidad y la mejora de la calidad del aire. A partir del 1 de diciembre, comenzarán a aplicar multas a los vehículos que no cumplan con los criterios medioambientales establecidos para acceder a las zonas de bajas emisiones (ZBE). Esta medida se enmarca dentro de un esfuerzo más amplio por parte de las autoridades locales para reducir la contaminación y proteger la salud de sus ciudadanos, especialmente de los grupos más vulnerables como los niños y los ancianos.
### Implementación de las Zonas de Bajas Emisiones
Las ZBE en Terrassa y Sabadell se activarán con un sistema de control automatizado que utiliza cámaras para leer las matrículas de los vehículos que intenten ingresar a estas áreas restringidas. Este sistema ha sido financiado en parte por los fondos europeos ‘Next Generation’, que buscan apoyar la transición ecológica en las ciudades. La ZBE estará operativa de lunes a viernes, de 7 a 20 horas, y solo los vehículos que posean la etiqueta ambiental correspondiente de la DGT podrán acceder sin restricciones. Esto incluye vehículos con etiqueta 0 emisiones (azul), etiqueta Eco, etiqueta C (verde) y etiqueta B (amarilla).
Para aquellos vehículos que no cuenten con la etiqueta adecuada, se les permitirá el acceso fuera del horario de funcionamiento de la ZBE, así como durante los fines de semana y festivos. Además, se ha establecido un sistema que permite a los conductores acceder a la ZBE hasta 24 días laborables al año sin restricciones, lo que ofrece cierta flexibilidad a los usuarios que necesiten ingresar a estas áreas por motivos específicos.
La implementación de estas zonas no ha estado exenta de desafíos. En Terrassa, la ordenanza municipal fue aprobada en marzo de 2024, pero no fue hasta mayo de ese año que se puso en marcha, inicialmente sin sanciones. En Sabadell, el sistema de control se activó en septiembre de 2025, también sin multas. Esta fase de adaptación ha permitido a los ciudadanos familiarizarse con las nuevas normativas y ajustar sus hábitos de movilidad.
### Multas y Excepciones
A partir del 1 de diciembre, los conductores que no respeten las normativas de acceso a las ZBE se enfrentarán a sanciones de 200 euros. Sin embargo, durante el mes de diciembre no se enviarán multas, lo que permitirá a los usuarios adaptarse a las nuevas regulaciones sin penalizaciones inmediatas. Esta decisión ha sido tomada en consideración de que diciembre tiene menos días laborables, lo que limita las oportunidades de infracción.
El teniente de alcalde de Territorio de Terrassa, Xavi Cardona, ha subrayado la importancia de estas medidas para mejorar la calidad del aire en la ciudad, especialmente en áreas donde se concentran escuelas y otros espacios sensibles. Además, se han establecido criterios de excepción para los residentes de las zonas afectadas, quienes podrán acceder a la ZBE sin restricciones en ciertas circunstancias.
La ZBE de Terrassa incluye un área delimitada por el paseo del Veintidós de Julio, el parque de Vallparadís, la carretera de Moncada y la carretera de Martorell. Por su parte, la ZBE de Sabadell abarca el núcleo urbano entre la plaza Catalunya, la ronda Zamenhof y otras calles adyacentes. Ambas ciudades han adoptado la plataforma de gestión de control de acceso desarrollada por la Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM), que ha confirmado que está lista para gestionar las sanciones.
Los ciudadanos pueden acceder a la página web de la ZBE para consultar los días que les quedan disponibles para ingresar a la zona sin restricciones. Esta transparencia es fundamental para que los usuarios puedan planificar sus desplazamientos y evitar sanciones innecesarias.
La implementación de las ZBE en Terrassa y Sabadell se suma a un movimiento más amplio en Cataluña, donde varias ciudades están adoptando medidas similares para combatir la contaminación del aire. Sin embargo, solo cinco de los 23 grandes municipios catalanes han comenzado a sancionar de manera integral en sus ZBE, destacando la importancia de la colaboración entre las administraciones locales y los ciudadanos para lograr un entorno más saludable.
La transición hacia un modelo de movilidad más sostenible es un reto que requiere la participación activa de todos los actores involucrados. Con la entrada en vigor de las multas en las ZBE, se espera que más ciudadanos tomen conciencia de la importancia de reducir la contaminación y opten por alternativas de transporte más limpias y eficientes.
