El fuerte vendaval que ha azotado Barcelona ha generado una serie de complicaciones en el servicio de transporte público de la ciudad. Desde primera hora de la mañana, los vientos intensos han provocado la caída de árboles y otros obstáculos, lo que ha llevado a la interrupción de varias líneas de autobuses y tranvías. Esta situación ha afectado a miles de usuarios que dependen del transporte público para sus desplazamientos diarios.
La empresa de transporte TMB ha informado que las líneas 118 y 128 están temporalmente fuera de servicio debido a árboles caídos en la vía pública. En particular, un árbol ha bloqueado la circulación en la avenida Pedralbes, afectando a las líneas de autobús V5, 63 y 78, que han tenido que desviar su ruta por calles alternativas. Además, la calle Mallorca ha visto interrumpida su circulación entre Lepant y Sardenya, debido a un descarrilamiento de una puerta corredera en la Sagrada Família, lo que ha obligado a desviar las líneas de bus D50, H10, 19, 33 y 34.
La situación se ha vuelto crítica en varias zonas de la ciudad. En la calle Botànica, un árbol caído ha impedido que la línea X3 continúe su trayecto habitual, mientras que la línea V1 también ha tenido que modificar su ruta por la avinguda Carrilet. Por otro lado, la línea V3 ha anulado su parada en la Ronda de Dalt con la avenida JV Foix, lo que ha generado aún más inconvenientes para los usuarios.
Los problemas no se limitan solo a los autobuses. El servicio de tranvía también ha sufrido interrupciones significativas. La línea T6 del Trambaix ha visto su circulación interrumpida entre las paradas de Parc del Besòs y Estació de Sant Adrià debido a la caída de una palmera en la vía. Asimismo, la línea T4 del Trambesòs ha tenido que suspender su servicio entre Glòries y Maresme por obstáculos en las vías, aunque se ha logrado restablecer el servicio tras aproximadamente una hora.
A pesar de las complicaciones en el transporte terrestre, el metro de Barcelona ha continuado funcionando con normalidad, aunque se han cerrado algunos accesos. Por ejemplo, el acceso a la estación de la L1 de Espanya ubicado en Exposició/Paral·lel ha sido cerrado, mientras que otros accesos a la misma estación permanecen abiertos. También se ha cerrado el acceso a la estación de Maria Cristina de la línea L3, situada en Gran Via de Carles III, y el acceso a la estación de la L9 Nord por la avenida Banús Baixa.
La situación ha llevado a las autoridades a instar a los ciudadanos a evitar salir de casa si no es necesario, dado el riesgo que representan las condiciones climáticas adversas. Se han reportado rachas de viento que superan los 100 kilómetros por hora, lo que ha llevado a la activación de una alerta roja en la ciudad. Esta medida busca proteger a los ciudadanos y minimizar los riesgos de accidentes y daños materiales.
A pesar de las dificultades, los trenes de Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) han mantenido su servicio en los tramos subterráneos, aunque la frecuencia de paso ha sido alterada, lo que ha aumentado el tiempo de viaje en las líneas S1 hacia Terrassa y S2 a Sabadell. En la línea Llobregat-Anoia, el recorrido entre plaza Espanya y Molí Nou se realiza con normalidad, pero a partir de ahí hasta Martorell Enllaç, los trenes circulan a menor velocidad, lo que también ha afectado la frecuencia de paso.
La situación ha llevado a la suspensión de varios eventos y actividades programadas en la ciudad. Por ejemplo, el Carnaval de Vilanova ha visto todos sus actos suspendidos o aplazados debido a las condiciones climáticas. Además, se han reportado daños en varias estructuras, como la caída de una pérgola en Badalona y láminas del techo del Hospital de Bellvitge.
Los comerciantes también se han visto afectados, ya que algunas tiendas han cerrado sus puertas o han reducido su horario de apertura en el centro de Barcelona. La situación ha generado preocupación entre los residentes y visitantes, quienes esperan que las condiciones mejoren pronto para poder retomar sus actividades cotidianas con normalidad.
En resumen, el vendaval ha tenido un impacto significativo en el transporte público de Barcelona, afectando a miles de usuarios y generando complicaciones en la movilidad de la ciudad. Las autoridades continúan trabajando para restablecer los servicios y garantizar la seguridad de los ciudadanos en medio de esta situación adversa.
