El fondo de inversión estadounidense Greystar ha realizado un significativo movimiento en el sector de las residencias de estudiantes en España, marcando su regreso al mercado tras un periodo de inactividad. La empresa ha adquirido tres propiedades en las ciudades de Pamplona, Sabadell y Sevilla, lo que representa un paso importante en su estrategia de inversión en el sector de alojamiento estudiantil, conocido como Purpose Built Student Accommodation (PBSA).
### Una Inversión Estratégica en el Sector de Residencias Estudiantiles
La reciente adquisición de Greystar incluye una cartera de 1.200 camas, que anteriormente pertenecían a Merkel Capital. Estos activos están ubicados estratégicamente cerca de los principales campus universitarios, lo que los hace atractivos para los estudiantes que buscan alojamiento de calidad. Los nuevos propietarios han destacado que las residencias están diseñadas para satisfacer las necesidades actuales de los estudiantes, ofreciendo servicios de alta calidad y cumpliendo con estándares de sostenibilidad.
Aunque el monto exacto de la transacción no ha sido revelado, se estima que la operación ha superado los 100 millones de euros, con algunas fuentes sugiriendo que podría haber alcanzado hasta 120 millones de euros. La intermediación de esta operación estuvo a cargo de Catella, mientras que Greystar recibió asesoramiento de Uría Menéndez, EY y Mace. Por su parte, Merkel Capital confió en Garrigues, Eastdil Secured y Andersen para llevar a cabo la transacción.
Financieramente, Greystar ha respaldado esta compra mediante un préstamo del Deutsche Pfandbriefbank (PBB), un banco alemán especializado en financiación inmobiliaria. Los activos adquiridos serán gestionados bajo la marca Canvas, que actualmente opera 26 propiedades en siete países europeos, sumando más de 11.700 camas. Las residencias de Sevilla y Pamplona están siendo operadas provisionalmente por Vibe Stay y Yugo, respectivamente, mientras se realiza la transición a la nueva gestión.
### Un Mercado en Expansión y Oportunidades de Inversión
El sector de las residencias de estudiantes ha demostrado ser uno de los más dinámicos en términos de inversión en España. En 2025, hasta el tercer trimestre, se registraron operaciones valoradas en 1.165 millones de euros, lo que representa un impresionante crecimiento interanual del 421%. Este auge ha sido impulsado por la venta de Livensa Living, uno de los mayores propietarios de este tipo de activos en el país, que pasó de estar bajo el control del fondo canadiense Brookfield a ser adquirido por el fondo norteamericano CPPIB a través de Nido Living.
Un informe de JLL destaca que el mercado español de PBSA enfrenta un déficit significativo de oferta, con solo 117.000 camas disponibles en aproximadamente 1.100 residencias, en contraste con una demanda potencial que se estima en alrededor de 622.000 estudiantes. Esta demanda se concentra en núcleos universitarios clave como Madrid, Barcelona y Valencia, lo que sugiere que hay un amplio margen para el crecimiento y la expansión en este sector.
La actividad de Greystar en el mercado de residencias de estudiantes se remonta a 2017, cuando realizó su primera inversión en este segmento al adquirir Resa, una operación que fue parte de una colaboración con varios socios, incluyendo AXA y CBRE Investment Management. Desde entonces, la empresa ha estado en una trayectoria de crecimiento, aunque su actividad en el sector de PBSA se había ralentizado desde 2022, cuando vendió su participación en Resa a un fondo holandés por un valor récord de 900 millones de euros.
A pesar de esta pausa en las inversiones en residencias de estudiantes, Greystar ha mantenido una presencia activa en el mercado de ‘flex living’, donde ha realizado varias adquisiciones en Madrid y otras localidades. Este enfoque en el ‘flex living’ refleja una tendencia más amplia en el sector inmobiliario, donde los espacios de vida flexibles están ganando popularidad entre los jóvenes profesionales y estudiantes.
Con el regreso de Greystar al mercado de residencias de estudiantes, se espera que la competencia aumente y que se mejoren las condiciones de alojamiento para los estudiantes en España. La inversión en este sector no solo beneficia a los inversores, sino que también contribuye a la creación de espacios de vida que responden a las necesidades cambiantes de los estudiantes, quienes buscan no solo un lugar donde vivir, sino también una comunidad y servicios que enriquezcan su experiencia educativa.
