En la localidad de Morella, Castellón, las familias de los niños que asisten a la escuela infantil municipal han alzado la voz ante la falta de calefacción en el centro educativo. Desde hace una semana, los pequeños, que tienen entre 0 y 2 años, se encuentran en aulas donde las temperaturas apenas superan los 14 grados centígrados. Esta situación ha llevado a los padres a utilizar estufas eléctricas para intentar calentar las aulas, lo que ha generado una gran preocupación y malestar entre los progenitores.
Los padres han denunciado que la concejala de Educación ha estado ocultando información sobre las condiciones de las aulas, sugiriendo a las familias que abriguen a sus hijos sin proporcionar datos precisos sobre las temperaturas. Algunos padres han decidido llevar termómetros al centro educativo para comprobar la temperatura real de las aulas, ya que consideran que la información que reciben no es suficiente. La indignación ha crecido al recibir mensajes que, según ellos, minimizan la gravedad de la situación.
La falta de calefacción no es un problema aislado, ya que también se ha reportado una avería similar en el colegio de primaria del municipio. Esto ha llevado a los padres a cuestionar la gestión de las instalaciones térmicas en los centros educativos de Morella, especialmente ante la llegada de un invierno que promete ser severo, con temperaturas que podrían bajar de 0 °C.
El alcalde de Morella, Bernabé Sangüesa, ha intentado calmar los ánimos de los padres, asegurando que el Ayuntamiento está trabajando para resolver el problema lo más pronto posible. En un mensaje dirigido a las familias, el alcalde explicó que la rotura de una pieza en la caldera ha ocasionado la falta de calefacción y que están a la espera de que llegue la pieza necesaria para realizar la reparación. Sin embargo, muchos padres se muestran escépticos ante esta explicación, recordando que el año anterior también hubo problemas similares que no se resolvieron de manera efectiva.
La situación ha llevado a un aumento en la movilización de las familias, quienes están preocupadas por el bienestar de sus hijos en un entorno que debería ser seguro y cálido. La falta de calefacción en las aulas no solo afecta la comodidad de los niños, sino que también puede tener implicaciones para su salud, especialmente en los más pequeños, que son más vulnerables a las bajas temperaturas.
Las familias han expresado su frustración y desconfianza hacia las autoridades locales, ya que consideran que no se les está brindando la información necesaria para tomar decisiones informadas sobre la educación y el bienestar de sus hijos. La situación ha puesto de manifiesto la necesidad de una mayor transparencia y comunicación por parte de las autoridades educativas y municipales.
A medida que se acercan las temperaturas más frías, los padres están decididos a seguir presionando para que se tomen medidas inmediatas y efectivas. La comunidad de Morella está unida en su demanda de un entorno educativo seguro y cálido para sus hijos, y están dispuestos a hacer lo que sea necesario para garantizar que se escuchen sus voces y se atiendan sus preocupaciones. La situación en la escuela infantil de Morella es un reflejo de un problema más amplio que afecta a muchas comunidades en toda España, donde las infraestructuras educativas a menudo no están a la altura de las necesidades de los estudiantes y sus familias.
