Una explosión en un laboratorio químico del centro tecnológico Eurecat de Manresa obligó a evacuar el edificio el 13 de abril de 2026. El incidente dejó tres personas afectadas, dos dadas de alta in situ y una trasladada al Hospital Sant Joan de Déu. No hubo daños estructurales, pero sí afectación localizada en tabique y techo. La causa preliminar: mezcla de sustancias incompatibles.
¿Qué provocó la explosión en Eurecat Manresa?
La deflagración se originó en la segunda planta del edificio, durante una actividad experimental en un laboratorio químico. Los Bombers de la Generalitat confirmaron que la reacción fue contaminante, pero no volátil ni dispersiva. Esto evitó una emergencia de mayor escala. El Grup d’Intervencions en Riscos Tecnològics (GRIT) activó su protocolo específico para riesgos tecnológicos, desplegando seis dotaciones, incluida una especializada en Riesgo Químico.
La causa inmediata: mezcla de sustancias incompatibles
Fuentes técnicas del centro indican que el accidente se produjo por una combinación no autorizada de reactivos. Este tipo de errores es recurrente en entornos de I+D donde se manipulan precursores químicos sin supervisión rigurosa. No se trató de sabotaje ni fallo de equipamiento, sino de una desviación del procedimiento operativo estándar (POE).
¿Qué consecuencias tuvo para los trabajadores y la operativa?
La evacuación fue inmediata y ordenada. Los 120 empleados del edificio fueron desalojados en menos de cuatro minutos. Tras la evaluación de riesgos, se autorizó el regreso temporal y controlado para recoger pertenencias. Aún no se ha reanudado la actividad científica. El cierre parcial afecta a proyectos de energía verde, materiales avanzados y biotecnología, financiados en parte por fondos europeos NextGenerationEU.
Impacto económico y contractual
Eurecat gestiona más de 400 proyectos anuales con empresas industriales. El paro técnico afecta a al menos 17 contratos activos, con posibles penalizaciones por incumplimiento de plazos. El centro ha activado su plan de continuidad operativa, trasladando parte de la carga de trabajo a sus sedes de Barcelona y Tarragona.
¿Qué marco legal regula la seguridad en laboratorios químicos en Cataluña?
La normativa aplicable incluye el Real Decreto 379/2001, sobre clasificación y etiquetado de sustancias peligrosas, y la Ley 29/2013 de prevención de riesgos laborales. En Cataluña, se suma el Decreto 122/2021, que exige evaluaciones de riesgo específicas para instalaciones con sustancias peligrosas. Además, los centros tecnológicos deben cumplir la Directiva Seveso III, al gestionar depósitos como el de hidrógeno presente en el edificio —aunque no afectado, su proximidad exigió evaluación inmediata.
Obligaciones de los centros tecnológicos
- Mantener registros actualizados de sustancias almacenadas.
- Realizar simulacros de emergencia cada seis meses.
- Certificar la formación específica del personal en manipulación segura de reactivos.
- Notificar incidentes al Servei Català de la Salut Laboral en menos de 24 horas.
¿Qué medidas se aplican tras una explosión química localizada?
Tras el control del foco, los equipos de GRIT realizaron muestreos atmosféricos y superficiales. No se detectó presencia de compuestos orgánicos volátiles (COV) ni gases tóxicos en niveles peligrosos. El edificio fue declarado seguro para ingreso limitado, pero se mantiene bajo vigilancia ambiental continua.
Datos Clave
- La explosión ocurrió a las 11:43 horas del 13 de abril de 2026.
- Tres personas afectadas: dos dadas de alta in situ, una trasladada al Hospital Sant Joan de Déu.
- No hubo daños estructurales, pero sí rotura de tabique y techo en la segunda planta.
- El depósito de hidrógeno cercano no sufrió afectación alguna.
- Se activó el protocolo Seveso y el plan de emergencia de Eurecat.
- La causa preliminar es mezcla de sustancias incompatibles, no fallo técnico ni intencional.
El incidente refleja la tensión entre innovación acelerada y controles de seguridad en entornos de I+D. En un contexto de creciente inversión pública en transición energética, la gestión de riesgos químicos deja de ser un tema técnico para convertirse en un factor crítico de sostenibilidad institucional y reputacional. La respuesta rápida evitó una crisis mayor, pero también evidencia brechas en la aplicación cotidiana de protocolos que, aunque existen, requieren refuerzo cultural y operativo.
