El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha manifestado su confianza en su continuidad en el cargo, a pesar del reciente accidente ferroviario en Adamuz, Córdoba. En una rueda de prensa celebrada el viernes, Puente aseguró que no teme que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, le pida dimitir tras la publicación del informe preliminar de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), que apunta a una rotura de la vía como la causa más probable del descarrilamiento del tren Iryo.
El informe, que no descarta otras hipótesis, señala que las muescas en las ruedas del tren y la deformación del carril son compatibles con la idea de que la vía estaba fracturada antes del paso del tren. Puente, quien afirmó haber conocido el contenido del informe al mismo tiempo que la opinión pública, presentó una serie de datos sobre las inspecciones realizadas por Adif en el tramo afectado, argumentando que no había señales que indicaran la necesidad de intervención en la infraestructura.
### Inspecciones y Mantenimiento de la Infraestructura
Durante la rueda de prensa, el ministro y el presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, expusieron un detallado informe sobre las evaluaciones realizadas en el tramo de la línea Madrid-Sevilla donde ocurrió el accidente. Puente enumeró las diversas inspecciones llevadas a cabo, que incluyeron controles con ultrasonido en las soldaduras del raíl, pruebas dinámicas y geométricas, así como vigilancia constante por parte de brigadas a pie de raíl. Según el ministro, en todos estos controles no se detectaron fallos.
La lista de inspecciones fue extensa, abarcando desde el 26 de junio del año anterior, tras la renovación de la infraestructura, hasta el 7 de enero de este año. Puente destacó que Adif realizó un total de 38 actuaciones de revisión en el tramo accidentado en los dos meses previos al siniestro. Además, mencionó que los sensores automatizados instalados en la vía nunca habían mostrado alarmas que indicaran problemas, manteniéndose siempre en niveles de alerta que no superaban el amarillo.
El ministro también se refirió a las empresas constructoras que llevaron a cabo las mejoras en la línea, describiéndolas como «la florinata» del sector, haciendo alusión a su prestigio en el ámbito de la construcción. Entre ellas se encuentran Ferrovial, OHLA, FCC y Azvi, que completaron las obras en mayo del año anterior.
### Respuestas a la Oposición y el Contexto del Accidente
Óscar Puente no solo defendió su gestión, sino que también respondió a las críticas del líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo. El ministro acusó a Feijóo de propagar «bulos» y reiteró que la rotura de la vía, que se considera la principal hipótesis del descarrilamiento, debió ocurrir minutos o incluso horas antes del accidente, lo que imposibilitó su detección.
El accidente de Adamuz ha sido calificado como «extraño por infrecuente», dado que la rotura de carriles ferroviarios es un fenómeno que, aunque recurrente en Europa, no suele tener consecuencias tan trágicas. La Agencia Europea del Ferrocarril recibe anualmente alrededor de 3,000 avisos sobre este tipo de incidentes, lo que pone de relieve la complejidad y los riesgos asociados al mantenimiento de la infraestructura ferroviaria.
Puente también sugirió que, al finalizar la investigación, podría ser necesario reconsiderar los métodos de control y mantenimiento de las vías para prevenir futuros accidentes. La tragedia, que dejó 45 víctimas mortales, ha generado un debate sobre la seguridad en el transporte ferroviario y la responsabilidad de las autoridades en la supervisión de las infraestructuras.
En medio de la crisis, el ministro ha mantenido una postura firme, defendiendo la labor de su ministerio y de Adif, mientras se espera el informe final de la CIAF que arrojará más luz sobre las causas del accidente. La situación ha puesto a prueba no solo la gestión del ministro, sino también la confianza del público en la seguridad del sistema ferroviario español.
