En la actualidad, la inteligencia artificial (IA) ha encontrado un lugar significativo en la vida de los adolescentes y jóvenes, especialmente en momentos de malestar emocional. Un reciente estudio realizado en Estados Unidos ha revelado que un 13,1% de los jóvenes entre 12 y 21 años ha recurrido a chatbots como ChatGPT, Gemini o My AI para buscar consejo en situaciones de tristeza, enfado o ansiedad. Esto representa a aproximadamente 5,4 millones de jóvenes que están utilizando estas herramientas digitales para gestionar sus emociones.
La investigación, que se llevó a cabo entre febrero y marzo de 2025, muestra que el uso de la IA es más frecuente entre aquellos que han alcanzado la mayoría de edad. En este grupo, el 22,2% ha utilizado estos recursos en momentos de malestar emocional. Además, entre los que han recurrido a la IA al menos una vez, el 65,5% lo hace al menos una vez al mes, y un notable 92,7% considera que la ayuda recibida es “algo” o “muy” útil. Este fenómeno destaca la creciente aceptación y percepción positiva de la IA como una herramienta de apoyo emocional entre los jóvenes.
### Diferencias en la Percepción de Utilidad
El estudio también ha puesto de manifiesto diferencias en la percepción de la utilidad de estos recursos entre distintos grupos étnicos. Los jóvenes negros reportan una menor utilidad en comparación con sus pares blancos no hispanos. Sin embargo, no se encontraron otras diferencias significativas entre los grupos analizados. Los investigadores utilizaron un lenguaje accesible en la encuesta, diseñado para que incluso los participantes más jóvenes pudieran entender las preguntas. Las emociones seleccionadas, como la tristeza, el enfado y la ansiedad, son comunes y reflejan estados emocionales que a menudo requieren apoyo, evitando así el uso de terminología clínica que podría resultar confusa.
A pesar de la relevancia del estudio, los autores advierten que se trata de una aproximación inicial a un fenómeno en expansión. La muestra de jóvenes de 18 a 21 años era relativamente pequeña, y la investigación no incluyó diagnósticos de salud mental ni especificó el tipo de consejos solicitados. Esto limita la capacidad de determinar si el uso de la IA responde a malestares puntuales o a necesidades más profundas y continuas. Además, los resultados son aplicables únicamente a jóvenes angloparlantes con acceso a internet, lo que puede introducir sesgos en las respuestas.
### Cuestionamientos sobre la Calidad del Asesoramiento
El uso de la IA en el ámbito del bienestar emocional plantea importantes interrogantes. Actualmente, no existen criterios estandarizados para evaluar la calidad del asesoramiento proporcionado por estos modelos. La falta de transparencia en los datos de entrenamiento dificulta la evaluación de su efectividad y seguridad, especialmente en contextos de salud mental. Los autores del estudio subrayan que no se puede establecer una relación directa entre el uso de IA y mejoras o empeoramientos en la salud mental de los jóvenes, lo que sugiere la necesidad de investigaciones más profundas en el futuro.
A pesar de estas limitaciones, los investigadores consideran que los resultados apuntan a una tendencia significativa en la forma en que los jóvenes buscan apoyo emocional. La creciente dependencia de la IA para gestionar emociones podría tener implicaciones a largo plazo en la salud mental de esta población. Por lo tanto, es crucial desarrollar estándares que permitan evaluar la efectividad y seguridad de estas interacciones. Este es un campo que actualmente carece de criterios compartidos, lo que podría poner en riesgo a los usuarios más vulnerables.
El estudio también sugiere la necesidad de investigar el uso de la IA entre adolescentes con trastornos de salud mental diagnosticados. Comprender cómo estas herramientas afectan a los jóvenes que ya enfrentan desafíos emocionales podría proporcionar información valiosa sobre su impacto y utilidad. Además, se requiere un análisis más exhaustivo sobre el efecto de estas herramientas a medio y largo plazo, para garantizar que se utilicen de manera segura y efectiva.
En resumen, la inteligencia artificial se está convirtiendo en un recurso cada vez más utilizado por los jóvenes para abordar sus emociones. Sin embargo, es fundamental abordar las preocupaciones sobre la calidad del asesoramiento y la seguridad de estas interacciones. A medida que la tecnología avanza, la necesidad de establecer marcos de evaluación y estándares se vuelve más urgente, para asegurar que los jóvenes reciban el apoyo que necesitan de manera efectiva y responsable.
