En los últimos años, España ha sido testigo de un notable cambio en las tendencias relacionadas con la práctica deportiva, especialmente entre la población mayor. El ejercicio físico ha dejado de ser considerado un simple pasatiempo para convertirse en un hábito esencial para la salud de muchos. Sin embargo, este cambio no ha sido uniforme, ya que algunos grupos, como los mayores de 75 años, han adoptado esta nueva realidad de manera más gradual. Según datos recientes del Consejo Superior de Deportes, la participación de este grupo en actividades deportivas ha aumentado un 6% en los últimos 15 años, alcanzando un 16,2% en 2022. Este incremento se ha visto impulsado por la búsqueda de mejorar la salud y, en algunos casos, por el deseo de socializar.
El impacto de la pandemia de Covid-19 en 2020 fue significativo, ya que se observó un aumento drástico en la práctica deportiva entre los mayores de 75 años, alcanzando un 35%. Durante el confinamiento, muchos se vieron obligados a modificar sus rutinas diarias, y el ejercicio se convirtió en una herramienta clave para sobrellevar la soledad y el estrés. Aunque esta cifra ha disminuido en los años siguientes, se puede afirmar que muchos de aquellos que comenzaron a hacer ejercicio durante la pandemia han mantenido el hábito.
**El Aumento de Actividades al Aire Libre**
Al ampliar el análisis a personas mayores de 55 años, se observa un crecimiento generalizado en la práctica deportiva. La participación en actividades deportivas ha pasado del 26,0% en 2015 al 38,5% en 2020. Entre las actividades más populares se encuentran el senderismo y el montañismo, que fueron practicados por aproximadamente el 30,8% de los encuestados en 2022. Otras actividades como el ciclismo y el running también han ganado popularidad, con un 28,4% y un 19,0% de participación, respectivamente.
Además, la percepción sobre el ejercicio físico ha evolucionado. La fuerza, por ejemplo, se ha convertido en una de las actividades más practicadas, con un 28% de los encuestados participando en ella, mientras que la gimnasia suave alcanza un 48%. Este cambio en la mentalidad se debe en parte a campañas de concienciación que destacan la importancia del ejercicio de fuerza para un envejecimiento saludable y una mejor calidad de vida.
Desde 2006, Catalunya ha liderado la promoción de un estilo de vida activo entre sus ciudadanos. El Govern ha implementado diversas iniciativas para combatir el sedentarismo, integradas en el Pla d’Activitat Física, Esport i Salut (PAFES). Estas iniciativas han incluido la receta deportiva, que busca acercar el ejercicio a los mayores y resaltar los beneficios que este tiene para la salud.
**Iniciativas Municipales y Apoyo Institucional**
El Ayuntamiento de Barcelona también ha tomado medidas para fomentar la actividad física entre los mayores. Programas como ‘Activa’t’ están diseñados para acompañar a las personas mayores en la práctica de ejercicio físico y actividades de memoria en los parques de la ciudad. Asimismo, el programa ‘Barnatresc’, impulsado por la Associació d’Entitats Excursionistes del Barcelonès (AEEB) y el Institut Barcelona Esports, promueve el hábito saludable de caminar entre la población mayor.
A pesar de estos esfuerzos, España sigue siendo uno de los países de la Unión Europea con mayores índices de sedentarismo. Según datos de la OMS, el 47% de los adultos en España se consideran sedentarios, aunque en Catalunya esta cifra se reduce al 24%. La relación entre el sedentarismo y el aumento de enfermedades como la hipertensión, la obesidad y la diabetes tipo II es clara, lo que subraya la importancia de fomentar la actividad física en la tercera edad.
El aumento en la práctica de ejercicio físico entre los mayores no solo tiene beneficios para la salud individual, sino que también puede contribuir a reducir el gasto médico y el consumo de medicación, permitiendo a este grupo disfrutar de una mejor calidad de vida. Las iniciativas y programas implementados en diversas comunidades autónomas son un paso en la dirección correcta, pero es fundamental continuar promoviendo un estilo de vida activo entre la población mayor para asegurar que todos puedan beneficiarse de los efectos positivos del ejercicio físico.
