La red de Rodalies en Barcelona ha enfrentado un año complicado, cerrando 2025 con una notable pérdida de usuarios. Con 110 millones de viajeros, la cifra representa un descenso del 6,3% en comparación con el año anterior, lo que se traduce en una disminución acumulada de más de diez millones de usuarios en los últimos dos años. Este retroceso se ha visto influenciado por una serie de factores, incluyendo obras de mejora en la infraestructura y problemas puntuales en el material ferroviario. En contraste, la red de Cercanías de Madrid ha experimentado un crecimiento significativo, alcanzando 245,4 millones de viajeros, lo que representa un aumento del 7,7%.
La situación en Barcelona ha sido especialmente compleja debido a las obras de modernización que han afectado el funcionamiento diario del servicio. La demora media de los trenes en diciembre fue de 21 minutos, en comparación con los 12,4 minutos en Madrid. Además, el 3,5% de los trenes programados en Barcelona fueron cancelados, mientras que en Madrid la cifra fue solo del 0,5%. Estos datos reflejan una clara diferencia en la fiabilidad del servicio entre ambas ciudades.
A pesar de que el primer cuadrimestre de 2024 fue histórico, con 40,5 millones de usuarios, el descenso comenzó a notarse a partir de mayo, cuando un robo de cobre afectó a varias líneas. Posteriormente, las obras en el túnel de Roda de Berà llevaron a la mayor suspensión del servicio de Rodalies hasta la fecha, lo que ha contribuido a la caída en la demanda. Las obras de desdoblamiento y las interrupciones en la línea R3 han sido especialmente perjudiciales, afectando a miles de usuarios diarios.
**Impacto de las Obras en la Infraestructura**
Las obras de mejora en la infraestructura de Rodalies han sido necesarias tras años de falta de inversión, pero han tenido un impacto significativo en el servicio. En septiembre de 2025, se cortó la circulación de trenes entre Gavà y Sitges, afectando a unas 39,000 personas al día. Además, el gran corte de la R3, que durará 16 meses, ha impactado a unos 20,000 usuarios diarios. Estos cortes han sido acompañados de servicios alternativos por carretera, pero la experiencia de los usuarios ha sido negativa, con un aumento en las quejas sobre la fiabilidad del servicio.
Las obras de soterramiento en Sant Feliu de Llobregat y los nuevos accesos al aeropuerto también han contribuido a la interrupción del servicio. A pesar de que se realizan trabajos nocturnos para minimizar el impacto, los fallos en el servicio han sido frecuentes. La situación se complica aún más con el vandalismo que afecta a los trenes y las averías de los convoyes más antiguos, que están esperando ser reemplazados por nuevos modelos.
**Expectativas de Futuro y Mejoras en el Servicio**
A pesar de los desafíos actuales, tanto Renfe como Adif y el Govern de Catalunya confían en que la situación mejorará en un futuro cercano. Las inversiones en la modernización de la infraestructura y la incorporación de nuevos trenes son pasos positivos hacia la recuperación de la confianza de los usuarios. La Encuesta de Movilidad realizada por la ATM y el Institut Metròpoli ya ha indicado que dos de cada tres usuarios de Rodalies han experimentado incidencias en sus desplazamientos, lo que ha llevado a muchos a cambiar de medio de transporte.
Las autoridades están trabajando para que los usuarios perciban una mejora en el servicio a medida que se avanza en las obras y se incorporan los nuevos trenes. Sin embargo, la recuperación de la demanda y la confianza de los usuarios dependerá de la capacidad de Renfe y Adif para ofrecer un servicio más fiable y eficiente. La situación actual plantea un reto significativo, pero también una oportunidad para transformar el transporte ferroviario en Barcelona y adaptarlo a las necesidades de los usuarios del siglo XXI.
