La Policía Nacional y la Policía Local de Sant Llorenç des Cardassar clausuraron un restaurante en Cala Millor tras detectar explotación laboral, infracciones sanitarias graves y viviendas ilegales en el interior del local. Quince trabajadores vivían hacinados, trabajaban 13 horas diarias sin descanso y tres carecían de permiso de trabajo. El cierre es inmediato y provisional, con plazo de 10 días para subsanar deficiencias.
¿Qué motivó la clausura del restaurante en Cala Millor?
La actuación se desencadenó tras denuncias de la Policía Local sobre condiciones anormales en el establecimiento. Agentes de Extranjería de Manacor, Inspectores de Trabajo y Seguridad Social, y técnicos de Sanidad y Vivienda del Govern intervinieron coordinadamente. El operativo reveló un patrón sistémico de vulneración de derechos fundamentales.
Jornadas ilegales y fraude de cotización
Los 12 trabajadores con permiso de residencia estaban dados de alta a media jornada, pero cumplían 13 horas diarias, siete días a la semana. Esto constituye fraude de cotización y vulneración del Estatuto de los Trabajadores. Las actas de propuesta de sanción ya fueron levantadas por la Inspección de Trabajo.
¿Cómo afectó la explotación a las condiciones de vida de los empleados?
Nueve habitaciones improvisadas carecían de ventilación, iluminación natural, salida de emergencia y instalaciones sanitarias adecuadas. Estaban ubicadas junto a la cocina y almacenes, sin aislamiento acústico ni térmico. La convivencia entre zonas de producción alimentaria y vivienda viola el Reglamento General de Sanidad y la Ley de Vivienda de Baleares.
Hacinamiento y ausencia de derechos básicos
Los trabajadores dormían en espacios sin certificación técnica. No existían contratos escritos ni recibos de nómina. La falta de privacidad, higiene y seguridad psicológica agrava el daño. El hacinamiento no es solo un problema de espacio: es un indicador de vulnerabilidad estructural y ausencia de control administrativo.
¿Qué infracciones sanitarias llevaron al cierre inmediato?
Los inspectores de Sanidad constataron fallos críticos en la cadena de frío, la separación de alimentos crudos y cocinados, y la desinfección de superficies. Los empleados manipulaban alimentos sin batas, guantes ni gorros, y los espacios de descanso estaban contaminados por olores, humedad y plagas. Estas deficiencias ponen en riesgo la salud pública y activan el artículo 42 de la Ley General de Salud Pública.
Falta de formación y supervisión
Ningún trabajador tenía formación en manipulación de alimentos. No había plan de autocontrol ni registro de temperaturas. La ausencia de un técnico en prevención acreditado agrava la responsabilidad del titular del establecimiento.
¿Cuál es el marco legal y el impacto económico del caso?
El caso incide en tres ámbitos regulatorios clave: el Estatuto de los Trabajadores, la Ley 17/2015 de Seguridad Alimentaria y la Ley 4/2022 de Vivienda de Baleares. Cada infracción puede acarrear sanciones de hasta 187.500 €. Además, el cierre provisional implica pérdida de ingresos diarios estimados en 3.200 €, sin contar multas acumuladas ni reclamaciones laborales pendientes.
Datos Clave
- 15 trabajadores afectados: 3 en situación irregular y 12 con fraude de jornada
- 9 habitaciones sin licencia ni condiciones mínimas de habitabilidad
- 13 horas diarias de trabajo, sin descansos ni días libres
- Cadena de frío rota y manipulación sin protocolos de higiene
- Plazo de 10 días para subsanar deficiencias antes de reabrir
- Actuación coordinada entre 4 administraciones: Policía, Trabajo, Sanidad y Vivienda
El caso refleja una brecha real entre la normativa y su aplicación en el sector de la hostelería. En Mallorca, el 22 % de los expedientes de inspección laboral en 2025 se centraron en fraude de jornada y cotización. La presión por la demanda turística no justifica la violación de derechos. La clausura no es un castigo aislado: es un indicador de que el control preventivo sigue siendo insuficiente. La responsabilidad recae tanto en el empresario como en los mecanismos de supervisión que permitieron que esta situación persistiera meses.
