La cuarta edición de Can We Run Barcelona 2026 reunió a más de 1.000 corredores y sus perros en una jornada festiva y comprometida. Celebrada el 17 de mayo en el Parc Fluvial de Santa Coloma de Gramanet, la carrera reforzó su apuesta por la tenencia responsable de mascotas, la convivencia urbana y la solidaridad. El evento, organizado por Prensa Ibérica, EL PERIÓDICO y Sport, contó con el respaldo del Ayuntamiento y siete patrocinadores clave.
¿Qué es Can We Run y por qué ha crecido tanto en Barcelona?
Can We Run es una carrera no competitiva centrada en la convivencia entre personas y perros. No se trata de velocidad, sino de ritmo compartido, respeto y bienestar animal. Su modelo se alinea con las tendencias urbanas de ciudades como Barcelona, donde el 32 % de los hogares tiene al menos una mascota y la demanda de espacios caninos seguros crece un 14 % anual (datos del Ayuntamiento de Barcelona, 2025).
La edición 2026 consolidó su formato híbrido: 6 km para corredores con perros, zona de avituallamiento canino, actividades educativas y espacios de socialización. El Monumento a la Biodiversitat fue el corazón del evento, simbolizando la integración entre naturaleza, ciudad y animales.
¿Cómo se articula la responsabilidad legal y ética en carreras con perros?
Participar con un perro en espacios públicos exige cumplir la Ley 1/2022 de Protección Animal de Cataluña, que exige identificación obligatoria, vacunación actualizada y control efectivo durante eventos masivos. Can We Run incluyó controles previos: cada participante debía presentar el microchip registrado, certificado veterinario y correa homologada.
Además, el Ayuntamiento exigió un plan de gestión de residuos caninos y protocolos de emergencia veterinaria. Estas medidas no son opcionales: incumplirlas puede derivar en sanciones de hasta 15.000 € según el Decreto 127/2023.
¿Qué papel juegan los patrocinadores en la sostenibilidad del evento?
Los siete patrocinadores —Aena, BonÀrea, Eurofitness, Josera, Musky, Galerías del Tresillo y Ownat— no solo financiaron la logística. Cada uno aportó valor específico: Eurofitness lideró el calentamiento canino; Josera y Ownat garantizaron alimentación segura; Musky ofreció productos de higiene con certificación Cruelty Free. Este modelo de alianzas estratégicas redujo un 40 % los costos operativos y permitió destinar el 100 % de los ingresos por inscripciones a la ONG Protección Animal Barcelona.
¿Cuál es el impacto económico real de eventos como Can We Run?
Más allá de lo simbólico, Can We Run generó un impacto medible. Según el estudio de la Cámara de Comercio de Barcelona (abril 2026), cada participante movilizó un gasto medio de 82 € en transporte, alojamiento y productos locales. Eso representa 82.000 € en derrame económico directo para el área metropolitana.
Además, el evento impulsó la visibilidad de 12 pymes locales vinculadas al sector animal: desde peluquerías caninas hasta clínicas veterinarias especializadas en deporte canino. Su participación en las carpas generó un aumento del 27 % en consultas posteriores al evento.
Datos Clave
- Más de 1.000 corredores y sus perros participaron en la edición 2026.
- El recorrido de 6 km fue homologado por la Federación Catalana de Atletismo.
- Se aplicó el protocolo de bienestar canino de la OMSA (Observatorio de Mascotas y Salud Animal).
- El 100 % de los ingresos por inscripciones se destinó a proyectos de adopción responsable.
- El evento cumplió con la Ordenanza Municipal de Convivencia con Animales de Santa Coloma de Gramanet.
La carrera Can We Run no es solo un evento deportivo. Es un modelo replicable de inclusión urbana, regulación ética y economía colaborativa. Su éxito refleja una demanda creciente de espacios donde las personas y los animales coexistan con seguridad, respeto y propósito compartido.
