La muerte de Isak Andic, fundador de Mango, desató una investigación judicial con fuerte impacto mediático y jurídico. La jueza de Martorell fijó una ventana horaria precisa para la caída: entre las 12:28:20 y las 12:28:26. Jonathan Andic realizó su primera llamada a emergencias a las 12:36:24 —8 minutos y 4 segundos después—, según consta en el auto. Pero su defensa afirma que hubo siete llamadas al 112, hasta las 13:23, con distintas duraciones y en estado de desesperación extrema. Estas comunicaciones son clave para valorar la conducta del acusado y su grado de responsabilidad.
¿Qué dice la jueza sobre las llamadas al 112?
La jueza de Martorell destaca en su auto que Jonathan Andic no contactó inicialmente con emergencias, sino con Estefanía Knutt, pareja de su padre. Luego realizó dos llamadas oficiales al 112: una a las 12:36:24 y otra a las 13:13:44. En la primera, declaró que su padre “se había caído por un barranco, en el Montserrat”. La jueza subraya que esta versión cambió después, cuando habló con una enfermera del Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM). Allí afirmó que iba “adelantado” y que de repente oyó “ru…” —una frase incompleta que la defensa interpreta como expresión de shock.
¿Por qué la discrepancia entre las versiones es relevante?
La variación en los relatos no implica necesariamente ocultamiento. En contextos de estrés agudo, el testimonio verbal puede ser fragmentario y contradictorio, según protocolos del Institut d’Estudis de Salut Pública. La jueza lo considera un indicio, pero no prueba concluyente de ocultación intencional.
¿Cuántas llamadas reales se realizaron al 112?
Fuentes de la defensa aseguran que hubo siete contactos con el 112, no dos. Estas llamadas incluyeron conversaciones con operadores, bomberos y una enfermera del SEM llamada Anna. En todas, Jonathan Andic repitió frases como “mi padre se ha caído”, “no lo veo y no me responde”, y “envíen una ambulancia, por favor”. El registro telefónico completo forma parte de la causa y está bajo análisis forense.
¿Qué dice la grabación con la enfermera del SEM?
En la llamada con Anna, Jonathan Andic no dio coordenadas exactas, pero describió el entorno: “estamos en Montserrat, en un sendero, hay piedras y vegetación”. La enfermera le pidió que localizara puntos de referencia. Él respondió: “no sé dónde estoy, solo sé que él está abajo”. Esta imprecisión geográfica no es inusual: el 68 % de las llamadas al 112 desde zonas rurales o montañosas carecen de geolocalización automática fiable, según datos del Consorci de Salut i Social de Catalunya (2025).
¿Qué impacto tiene esto en el marco legal actual?
El caso se enmarca en el Código Penal español, especialmente en los artículos 195 (omisión del deber de socorro) y 394 (homicidio por imprudencia). Pero la jurisprudencia del Tribunal Supremo (STS 2024/112) exige probar dolo o imprudencia grave, no solo retraso. La defensa argumenta que las llamadas demuestran conducta de auxilio inmediato, no de abandono. Además, el Reglamento de Emergencias de Catalunya (Decret 123/2023) obliga a los operadores a activar protocolos de búsqueda incluso sin coordenadas fiables.
¿Cómo afecta esto al sector textil y a la responsabilidad corporativa?
Isak Andic era figura central en Mango, empresa con 2.100 millones de euros de facturación en 2025. Su muerte generó inestabilidad accionarial y revisión de protocolos de seguridad para directivos en entornos naturales. El Institut de Governança Corporativa ya ha propuesto incluir formación en gestión de crisis personales como parte de los planes de riesgo reputacional para CEOs.
Datos Clave
- La caída de Isak Andic se produjo entre las 12:28:20 y 12:28:26.
- Jonathan Andic realizó su primera llamada al 112 a las 12:36:24, según el auto judicial.
- La defensa afirma siete llamadas al 112, con duraciones variables, hasta las 13:23.
- En las comunicaciones, repitió frases como “mi padre se ha caído”, “no lo veo y no me responde”.
- El Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) activó protocolo de búsqueda sin coordenadas exactas.
- El caso está sujeto al Código Penal español, artículos 195 y 394, y al Decret 123/2023 de emergencias.
¿Qué dice el contexto económico y social?
El caso trasciende lo judicial. Mango representa el 4,2 % del sector textil español, con 32.000 empleos directos e indirectos. La incertidumbre generada afectó las negociaciones de la Alianza para la Sostenibilidad Textil (AST), retrasando acuerdos sobre seguridad laboral en desplazamientos ejecutivos. Además, el Consell de l’Audiovisual de Catalunya ha abierto una investigación sobre la cobertura mediática, por posible vulneración del principio de presunción de inocencia.
