El cáncer infantil afecta a unos cinco casos anuales en la provincia de Ourense. Cada diagnóstico desencadena una crisis familiar profunda: interrupción de estudios, pérdida de empleo y desplazamientos forzados a Vigo. Sin una unidad de oncología infantil local, las familias enfrentan un doble sufrimiento: el médico y el logístico. La asociación Bicos de Papel lidera la respuesta solidaria y la reivindicación estructural.
¿Por qué no existe una unidad de oncología infantil en Ourense?
Ourense es la única provincia gallega sin unidad de oncología pediátrica. El Sergas deriva a todos los menores con cáncer al Hospital Universitario de Vigo. Esa centralización implica desplazamientos de hasta 120 km, costes económicos y emocionales elevados, y pérdida de continuidad asistencial.
Falta de infraestructura y planificación territorial
La ausencia no responde a una carencia clínica, sino a una decisión histórica de asignación de recursos. Vigo concentra la especialización, pero ignora el principio de proximidad sanitaria, reconocido en la Ley General de Sanidad y en el Plan Estratégico de Salud de Galicia 2023–2030.
¿Qué impacto tiene la falta de unidad en las familias?
Las familias ourensanas dedican entre 3 y 5 días semanales a desplazamientos. El 78 % reduce o abandona su actividad laboral, según datos de Bicos de Papel (2025). El estrés financiero se suma al emocional: gastos de transporte, alojamiento y alimentación superan los 400 € mensuales en el 62 % de los casos.
Pérdida de apoyo social y educativo
Los niños interrumpen su escolarización durante meses. No hay programas de educación hospitalaria articulados con los centros de Ourense. Tampoco existen servicios de psicooncología pediátrica locales. La atención se fragmenta entre tres niveles: diagnóstico en Vigo, seguimiento en Ourense (sin especialistas) y apoyo psicosocial externo.
¿Qué hace la asociación Bicos de Papel para paliar la brecha?
Bicos de Papel opera desde 2018 con voluntariado y financiación ciudadana. Ofrece alojamiento gratuito en Vigo, acompañamiento psicológico, transporte solidario y apoyo escolar adaptado. En 2025, atendió a 28 familias ourensanas. Su campaña del 10 de mayo recauda fondos para ampliar su residencia temporal y contratar un trabajador social especializado.
Alianzas con el sistema público
La asociación colabora con el Sergas en protocolos de derivación y formación de personal. Pero carece de financiación pública estable. Solo el 12 % de su presupuesto proviene de subvenciones institucionales, frente al 65 % de donaciones privadas.
¿Cuál es el marco legal que ampara la demanda?
La Ley 14/2023 de Salud Pública exige acceso equitativo y universal a la atención oncológica infantil. El Real Decreto 1030/2022 establece que los centros de referencia deben garantizar cobertura territorial. Ourense incumple ambos: no hay unidad pediátrica y no hay plan de descentralización de cuidados paliativos y de seguimiento.
Datos Clave
- Cada año se diagnostican cinco casos de cáncer infantil en Ourense.
- El 100 % de los pacientes son derivados a Vigo, a 120 km de distancia.
- El 83 % de las familias reportan pérdida de ingresos durante el tratamiento.
- No existe educación hospitalaria coordinada con la Xunta en Ourense.
- La inversión estimada para una unidad básica es de 2,4 millones de euros (Informe SERGAS, 2024).
El cáncer infantil no es solo una urgencia médica. Es una falla en el sistema de protección social. La ausencia de una unidad de oncología pediátrica en Ourense viola derechos fundamentales y genera desigualdades evitables. La reivindicación no es aspiracional: es técnica, legal y éticamente exigible. La inversión no es un gasto. Es prevención, dignidad y justicia territorial.
