En 2025 se realizaron 3.619 trasplantes de progenitores hematopoyéticos (TPH) en España. Esa cifra representa una tasa de 73,7 procedimientos por millón de población. Aunque es la segunda cifra más alta de la historia, marca una caída del 6% respecto a 2024. El descenso se explica principalmente por la reducción de trasplantes autólogos, desplazados por terapias innovadoras como las CAR-T.
¿Por qué ha bajado la actividad total de TPH en 2025?
La disminución de 225 trasplantes se concentra en la modalidad autóloga, que representa el 55% del total (1.982 casos). Esta caída no refleja una menor necesidad clínica. Al contrario: indica una evolución terapéutica. En leucemias y linfomas, las terapias celulares avanzadas ofrecen eficacia comparable con menor toxicidad y sin necesidad de acondicionamiento intensivo.
El cambio de paradigma en la elección del donante
Los equipos trasplantadores priorizan cada vez más la edad del donante sobre la compatibilidad HLA perfecta. Un donante joven reduce el riesgo de enfermedad injerto contra huésped (GvHD) y mejora la supervivencia a largo plazo. Esto explica el auge de los donantes no emparentados: +25% en dos años.
¿Qué tipo de trasplante está creciendo más rápido?
El trasplante alogénico de donante no emparentado es el segmento con mayor dinamismo. En 2025 se realizaron 794 procedimientos. Su tasa alcanzó los 33,3 p.m.p., el doble de la media europea (14,8 p.m.p. en 2023, según el EBMT). Este crecimiento depende directamente del Registro Mundial de Donantes de Médula Ósea (WMDA), que aglutina a 42 millones de personas y 748.000 unidades de sangre de cordón umbilical (SCU).
La leucemia sigue siendo la principal indicación clínica
Más del 60% de los TPH se realizan por leucemias agudas y crónicas. También son frecuentes en síndromes mielodisplásicos, linfomas agresivos y algunas anemias congénitas. La indicación no ha cambiado, pero sí la estrategia: se retrasa el trasplante hasta fracaso de líneas terapéuticas previas, gracias a la disponibilidad de opciones como las CAR-T o los inhibidores de tirosina quinasa.
¿Cuál es el impacto económico y regulatorio del TPH en España?
El TPH tiene un coste medio hospitalario de 120.000 € por procedimiento. Sin embargo, su incorporación al Catálogo de Prestaciones del Sistema Nacional de Salud garantiza acceso universal y financiación pública. La Ley 33/2011 de Salud Pública y el Real Decreto 1090/2015 regulan la obtención, procesamiento y uso de células hematopoyéticas. Además, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) supervisa los medicamentos avanzados de terapia (ATMP), incluidas las células modificadas genéticamente.
Datos Clave
- En 2025 se realizaron 3.619 trasplantes de progenitores hematopoyéticos (TPH) en España.
- El 45% fueron alogénicos, y de ellos, el 48% provinieron de donantes no emparentados.
- La tasa de TPH alogénico (33,3 p.m.p.) duplica la media europea (14,8 p.m.p. en 2023).
- El WMDA gestiona 42 millones de donantes registrados y 748.000 unidades de sangre de cordón umbilical.
- La priorización de donantes jóvenes mejora la supervivencia libre de GvHD y reduce complicaciones tardías.
¿Qué papel juega la innovación terapéutica en el futuro del TPH?
Las terapias CAR-T no reemplazan al TPH, pero lo redefinen. Ahora se usa como terapia de rescate tras fallo de inmunoterapia celular. Además, surgen nuevas estrategias: trasplantes haploidenticos con eliminación selectiva de linfocitos T, o el uso de células madre mesenquimales para modular la respuesta inmune. La investigación clínica en España está alineada con los ensayos de fase III de la red EBMT y la iniciativa europea Innovative Health Initiative (IHI).
El marco legal exige trazabilidad y equidad
La normativa española exige trazabilidad total desde la donación hasta la infusión. Cada unidad debe cumplir con los estándares de la Directiva Europea 2004/23/CE. Además, el acceso al TPH no puede depender de la comunidad autónoma: la Comisión Nacional de Trasplantes coordina la asignación equitativa según criterios clínicos, no geográficos. Esto evita desigualdades en el acceso a un tratamiento de alta complejidad.
