Un hombre de 35 años fue detenido por los Mossos d’Esquadra en Blanes tras intentar robar cable de cobre en una empresa industrial. El robo causó interrupción de la producción, daños a infraestructura crítica y activó alertas legales por robo con fuerza y sabotaje eléctrico. El caso refleja una tendencia creciente en Cataluña con graves consecuencias económicas y de seguridad.
¿Qué ocurrió exactamente en la empresa de Blanes?
El 6 de abril de 2026, los Mossos d’Esquadra respondieron a dos alertas en la misma empresa. A las 08:00 h, se reportó la sustracción de más de 500 metros de cable de cobre. No se identificó al autor en ese momento.
A las 14:30 h, se activó la alarma de un túnel conectado a la nave. Los agentes hallaron una plancha metálica forzada, candados rotos, sistema de videovigilancia dañado, y cableado pelado apilado. En el interior, encontraron al sospechoso escondido cerca de los transformadores eléctricos, equipado con guantes de trabajo, linterna frontal, medidor de corriente y herramientas para manipular instalaciones.
¿Por qué este tipo de robo es especialmente peligroso?
Robar cable de cobre no es un delito menor. Implica riesgos inminentes de electrocución, incendio y fallo en redes críticas. El acceso a zonas con transformadores eléctricos está regulado por el Real Decreto 223/2008, que exige autorización previa y formación específica.
El peligro de la manipulación no autorizada
- Los transformadores operan con tensiones superiores a 1.000 V.
- El uso de herramientas metálicas sin aislamiento puede causar arco eléctrico letal.
- La rotura de sistemas de videovigilancia agrava la responsabilidad penal por sabotaje.
¿Cuál es el impacto económico real de estos robos?
Cada robo de cable de cobre en entornos industriales genera costes directos e indirectos. En este caso, la empresa sufrió una parada de producción de cuatro días, con pérdidas estimadas superiores a los 120.000 euros, según fuentes del sector.
Datos Clave
- El cobre robado alcanza hasta 9.000 €/tonelada en el mercado negro.
- Los robos industriales de cable han aumentado un 37 % en Cataluña desde 2024 (Informe Mossos 2025).
- El 68 % de estos delitos ocurren en zonas con baja vigilancia y alta accesibilidad física.
- La reparación de daños en infraestructura eléctrica industrial cuesta, en promedio, 4,2 veces más que el valor del material sustraído.
¿Qué marco legal se aplica a estos hechos?
El detenido enfrenta cargos bajo el Código Penal español, específicamente los artículos 237 (robo con fuerza) y 380 (daños a bienes de uso público o esenciales). Además, la manipulación de instalaciones eléctricas sin autorización incumple la Ley 24/2013 del Sector Eléctrico, que clasifica estos actos como infracciones muy graves.
La responsabilidad empresarial también está en juego
- Las empresas deben cumplir con el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT).
- La falta de medidas de seguridad física o cibernética puede derivar en sanciones administrativas.
- Los seguros de responsabilidad civil exigen certificación de controles de acceso para cubrir daños por robo.
El caso de Blanes no es aislado. Refleja una escalada en robos dirigidos a infraestructura crítica, impulsada por la alta cotización del cobre y la baja percepción de riesgo entre los autores. Las autoridades catalanas han reforzado los controles en zonas industriales y activado protocolos de coordinación con distribuidoras eléctricas para prevenir nuevos incidentes.
