La situación del transporte ferroviario en Catalunya ha alcanzado un punto crítico, generando un fuerte debate político en la región. Oriol Junqueras, presidente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), ha hecho un llamado a la dimisión de la consellera de Territori, Sílvia Paneque, y del ministro de Transportes, Óscar Puente, tras una serie de incidentes que han dejado a los trenes de Rodalies sin servicio durante cinco días. En una rueda de prensa celebrada en Barcelona, Junqueras no escatimó en críticas hacia los responsables de la gestión del transporte, acusándolos de utilizar «excusas» para justificar el mal funcionamiento del servicio.
El líder republicano enfatizó que la crisis no es un problema aislado, sino el resultado de décadas de desinversión en el sistema ferroviario. Según Junqueras, la lluvia ha afectado a toda Catalunya, pero solo ha impactado en el servicio de Rodalies, que es operado por el Estado, mientras que los Ferrocarrils de la Generalitat han mantenido su operatividad. Esta discrepancia ha llevado a Junqueras a cuestionar la capacidad del gobierno para gestionar adecuadamente el transporte público y a pedir una respuesta más contundente ante la crisis.
### La respuesta del Govern y la presión política
La reacción del Govern ha sido objeto de críticas tanto de ERC como de otros partidos. Junqueras ha señalado que la consellera Paneque y el ministro Puente han mostrado una «incapacidad manifiesta» para abordar la situación. A pesar de que el pasado jueves Junqueras había insinuado la posibilidad de exigir dimisiones, el viernes, tras una reunión de urgencia con Paneque, el tono de ERC se suavizó ligeramente. La portavoz del partido en el Parlament, Ester Capella, subrayó que su prioridad era encontrar soluciones en lugar de hacer declaraciones rimbombantes.
Sin embargo, la presión sobre el Govern no ha cesado. Junts, el partido rival, ha intensificado sus críticas, pidiendo la destitución de Paneque y movilizando a su liderazgo para abordar la crisis. Junqueras, por su parte, ha criticado tanto a los que buscan sacar rédito político de la situación como a aquellos que intentan evitar que la crisis les afecte electoralmente, haciendo referencia al PSC.
A pesar de las tensiones, Junqueras ha defendido el acuerdo alcanzado entre ERC y el PSC para el traspaso de Rodalies, considerándolo un «muy buen» pacto que podría traer cambios significativos en el servicio. La creación de una empresa mixta para gestionar Rodalies es vista como una oportunidad para mejorar la situación, aunque el líder republicano ha dejado claro que aún queda mucho por hacer.
### Demandas adicionales y el impacto en el teletrabajo
En medio de la crisis, ERC ha planteado varias demandas al Govern para mitigar el impacto en los ciudadanos. Durante la reunión con Paneque, los republicanos solicitaron reforzar el servicio de autobuses y la eliminación temporal del peaje en la C-32 mientras Rodalies no funcione con normalidad. Además, han exigido que se garantice el teletrabajo para aquellos empleados que no pueden desplazarse debido a la falta de servicio ferroviario.
Junqueras ha criticado la falta de acción del conseller de Empresa i Treball, Miquel Sàmper, quien aún no se ha reunido con las patronales y sindicatos para abordar la situación laboral derivada de la crisis en Rodalies. «Es sorprendente que no haya dado la cara y que esté hablando de turismo en lugar de ayudar a las empresas y trabajadores de nuestro país», ha afirmado Junqueras, subrayando la necesidad de una respuesta más proactiva por parte del gobierno.
La crisis en Rodalies no solo afecta a los usuarios del transporte público, sino que también plantea serios desafíos para la negociación presupuestaria en Catalunya. Junqueras ha instado a desbloquear la ley para la recaudación del IRPF en el Congreso, enfatizando que ERC es el partido más interesado en que se aprueben los presupuestos para el próximo año. Sin embargo, la falta de atención a sus demandas podría tener repercusiones en la relación entre ERC y el PSC, especialmente si el Govern no responde adecuadamente a la crisis actual.
La situación en Rodalies es un reflejo de los problemas más amplios que enfrenta el sistema de transporte en Catalunya, y la presión política sobre los responsables de su gestión continúa creciendo. La ciudadanía espera respuestas efectivas y soluciones a largo plazo que garanticen un servicio de transporte público eficiente y confiable.
