La situación financiera de Catalunya ha sido un tema candente en la política española durante años. Recientemente, Albert Dalmau, conseller de la Presidència, ha señalado que un nuevo modelo de financiación para la comunidad autónoma está cerca de ser acordado, aunque aún no se ha cerrado. En una entrevista, Dalmau expresó su deseo de que las negociaciones fueran más sencillas, pero reconoció que se trata de un proceso complejo que ha estado estancado durante más de 14 años. La espera, según él, valdrá la pena si se logra un acuerdo que resuelva los problemas de financiación que han afectado a Catalunya durante tanto tiempo.
Uno de los puntos clave en esta negociación es el principio de ordinalidad, que establece que Catalunya, siendo la tercera comunidad que más recursos aporta al sistema, debería recibir también una parte proporcional de esos recursos. Este principio ha sido una de las líneas rojas impuestas por ERC, el partido que ha apoyado al Govern a cambio de la investidura de Salvador Illa. Dalmau enfatizó que la prioridad del Govern es asegurar que Catalunya reciba una financiación justa, que le permita dar un gran salto hacia adelante.
### La Competencia Desleal de Madrid
Dalmau no ha dudado en señalar a la Comunidad de Madrid como un factor que complica la situación financiera de Catalunya. Según él, Madrid actúa como una «aspiradora de recursos», lo que crea una competencia desleal para el resto de las comunidades autónomas. Esta afirmación resuena en un contexto donde la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha sido criticada por bajar impuestos mientras demanda más recursos del Estado. Dalmau ha subrayado que el verdadero problema no es Catalunya, sino la estructura del Estado que permite esta competencia desleal.
El conseller ha defendido que el nuevo modelo de financiación no solo beneficiará a Catalunya, sino que también puede ser positivo para otras comunidades autónomas. «Trabajamos para que a Catalunya le vaya bien, pero no queremos que al resto le vaya mal», afirmó. Esta visión busca crear un equilibrio en el que todas las comunidades puedan prosperar sin que una de ellas se vea perjudicada por las decisiones de otra.
Dalmau ha instado a las comunidades gobernadas por el PP a colaborar en lugar de generar ruido político. Ha criticado la postura del partido, que, según él, presenta cualquier iniciativa proveniente de Catalunya como un conflicto. Esta dinámica de crispación política no solo afecta a las relaciones entre comunidades, sino que también puede obstaculizar el progreso hacia un acuerdo de financiación que beneficie a todos.
### La Gobernanza del Aeropuerto de Barcelona
Otro tema crucial en la agenda de Dalmau es la gobernanza del Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat. Tras un acuerdo en 2025 para la ampliación de esta infraestructura, la Generalitat busca participar en su gestión. Dalmau ha señalado que el primer paso es desbloquear la ampliación y que el siguiente será definir cómo puede Catalunya participar en la gobernanza del aeropuerto.
El Govern está en conversaciones con ERC y el Gobierno de España para avanzar en este tema. La creación de un nuevo Consejo Rector Aeroportuario de Catalunya es parte del acuerdo alcanzado durante la investidura de Illa, lo que permitirá a la Generalitat tener un papel determinante en la gestión del sistema aeroportuario catalán. Este nuevo modelo de gobernanza busca centralizar las competencias de la Generalitat en relación con la política aeroportuaria, lo que podría ser un paso significativo hacia una mayor autonomía en la gestión de infraestructuras clave.
Dalmau ha defendido la necesidad de la ampliación del aeropuerto, a pesar de las reticencias de algunos de sus socios de gobierno. Según él, los gobiernos deben tomar decisiones que permitan avanzar y no mantener al país bloqueado por disputas políticas. La ampliación del aeropuerto es vista como un paso necesario para que Catalunya pueda afrontar una década de transformación y crecimiento.
En resumen, la búsqueda de una financiación justa para Catalunya y la gestión de sus infraestructuras son temas interrelacionados que requieren un enfoque colaborativo y constructivo. La capacidad de Catalunya para avanzar en estas áreas dependerá de la voluntad de los diferentes actores políticos de trabajar juntos en lugar de perpetuar divisiones que solo obstaculizan el progreso.
