La ansiedad es un trastorno que afecta a millones de personas en todo el mundo, y los medicamentos ansiolíticos como el Lorazepam y el Alprazolam son comúnmente recetados para aliviar sus síntomas. Sin embargo, su uso no está exento de riesgos, especialmente en lo que respecta a la posibilidad de dependencia. El psicólogo clínico Fernando Azor ha compartido su perspectiva sobre estos fármacos en su cuenta de TikTok, donde explica tanto sus beneficios como sus desventajas.
### Efectos y Usos de los Ansiolíticos
El Lorazepam y el Alprazolam son parte de un grupo de medicamentos conocidos como benzodiacepinas, que son utilizados para tratar síntomas de ansiedad, como la presión en el pecho, taquicardias, nerviosismo, temblores y sudoración. Según Azor, estos fármacos pueden ser «verdaderamente eficaces» para frenar una crisis de ansiedad y mejorar el descanso del paciente. Sin embargo, la elección entre uno u otro depende de las necesidades específicas de cada individuo. Por ejemplo, el Alprazolam tiene un mayor potencial para la relajación muscular, lo que lo hace más adecuado en casos de contracturas dolorosas, aunque el Lorazepam también puede ser útil en estas situaciones.
La rapidez con la que estos medicamentos actúan en el organismo es una de sus características más destacadas. Tienen una acción media de entre seis y ocho horas, lo que significa que pueden proporcionar alivio casi inmediato. Sin embargo, esta eficacia puede ser un arma de doble filo, ya que puede llevar a las personas a desarrollar una dependencia. Azor advierte que el uso continuado de estos fármacos puede inhibir a los pacientes de buscar otras soluciones para manejar su ansiedad, creando un ciclo en el que recurren a la medicación cada vez que aparecen los síntomas.
### Alternativas a la Medicación: La Terapia como Opción
A pesar de la eficacia de los ansiolíticos, Azor enfatiza la importancia de no limitarse a la medicación. La terapia psicológica es una opción efectiva que puede ayudar a los pacientes a enfrentar y manejar sus crisis de ansiedad. Según el especialista, las crisis de ansiedad son uno de los trastornos en los que los psicólogos pueden ofrecer un tratamiento más efectivo. A través de la terapia, los pacientes pueden aprender a exponer sus emociones y sensaciones, lo que les permite manejar mejor su ansiedad y reducir el miedo asociado a estas crisis.
Una de las herramientas que Azor menciona es el ‘botón del pánico’, disponible en la página web de ‘Psicólogo de Cabecera’. Esta herramienta ofrece pautas para afrontar una crisis de ansiedad o prevenirla antes de que ocurra. Azor destaca que existen muchas estrategias terapéuticas que pueden complementar el tratamiento farmacológico, y que es fundamental que los pacientes consideren estas alternativas.
El psicólogo también subraya que, aunque en ciertos momentos el uso de ansiolíticos puede ser necesario, es crucial que los pacientes no se conviertan en dependientes de ellos. «Pensar en qué otras soluciones pueden abrir un mundo de opciones que merecen la pena» es un mensaje clave que Azor quiere transmitir a quienes sufren de ansiedad. La combinación de terapia y, si es necesario, medicación, puede ofrecer un enfoque más equilibrado y sostenible para el tratamiento de la ansiedad.
En resumen, aunque los ansiolíticos como el Lorazepam y el Alprazolam pueden ser herramientas útiles para el manejo de la ansiedad, su uso debe ser cuidadosamente considerado y complementado con terapia psicológica. La educación sobre los riesgos de dependencia y la búsqueda de alternativas terapéuticas son pasos importantes para quienes enfrentan este trastorno. La salud mental es un aspecto fundamental de nuestro bienestar, y encontrar el equilibrio adecuado entre medicación y terapia puede marcar la diferencia en la vida de una persona que lucha contra la ansiedad.