El inicio del nuevo curso político en Catalunya se presenta como un periodo crucial para los diferentes grupos parlamentarios. Con el primer pleno del Parlament programado para la última semana de septiembre, los partidos se preparan para abordar una serie de retos significativos, siendo la negociación de los presupuestos de 2026 la asignatura más importante. Este artículo examina las estrategias de los principales partidos y los desafíos que enfrentarán en los próximos meses.
### Estrategias de los Partidos en el Parlament
El grupo parlamentario de Junts, liderado por Carles Puigdemont, comenzará su actividad política con una reunión en Waterloo los días 15 y 16 de septiembre. Este encuentro tiene como objetivo definir su estrategia para el nuevo curso, en un contexto donde la aritmética parlamentaria no les favorece. A pesar de ser el principal grupo de la oposición, su capacidad de influencia se ve limitada por la mayoría que suman el PSC, ERC y Comuns. Junts se propone hacer una oposición frontal al president Salvador Illa, evitando cualquier tipo de pacto con el Govern, lo que les permitirá posicionarse como la alternativa al PSC. Sin embargo, esta estrategia debe ser calibrada cuidadosamente para no caer en el papel de «pitufo gruñón», un riesgo que podría afectar su imagen ante el electorado.
Por su parte, ERC, que ha sido un socio clave en el Govern, se encuentra en una encrucijada. Su apoyo a los presupuestos de 2026 está condicionado a avances en la financiación singular para Catalunya, un tema que consideran crucial para la estabilidad del Govern. La decisión de ERC sobre si apoyar o no los nuevos presupuestos dependerá de los avances en este ámbito. A diferencia del año anterior, ERC parece estar más pacificada y centrada en obtener concesiones significativas del PSC, lo que podría consolidar su papel como socio estable del ejecutivo.
El Partido Popular de Catalunya (PPC) también se prepara para el nuevo curso con la intención de desgastar a Illa. La estrategia del PPC se centrará en resaltar cualquier implicación del president en casos de corrupción, utilizando informes y denuncias para presionar al Govern. Además, el PPC ha amenazado con un posible adelanto electoral si los presupuestos no son aprobados, lo que añade una capa de tensión a la situación política.
Los Comuns, aunque con solo seis diputados, se han convertido en un actor decisivo para la estabilidad del Govern. Jéssica Albiach, su líder, ha manifestado la intención de colaborar con el Govern, pero a cambio de políticas que aborden la crisis de vivienda. Los Comuns han dejado claro que no se sentarán a negociar presupuestos si no se implementan medidas efectivas para controlar los precios de los alquileres. Además, han expresado su oposición a la ampliación del aeropuerto de El Prat, priorizando en su agenda la mejora de los trenes de Rodalies.
### Desafíos y Oportunidades en el Horizonte
Uno de los desafíos más importantes que enfrenta el Govern es la negociación de los presupuestos de 2026. Este proceso no solo es crucial para la estabilidad del ejecutivo, sino que también es un reflejo de las relaciones entre los diferentes partidos. La presión de ERC y Comuns para obtener concesiones significativas podría complicar la situación para Illa, quien deberá equilibrar las demandas de sus socios con las necesidades del gobierno.
La CUP, que ha experimentado cambios significativos en su liderazgo, también se encuentra en un proceso de redefinición. La dimisión de Laia Estrada ha llevado a la formación a replantearse su estrategia, levantando el veto a los pactos con el PSC. Este cambio podría abrir nuevas oportunidades para la CUP, aunque su influencia en el Parlament sigue siendo limitada. La posibilidad de negociar con el PSC en temas como la regulación de los alquileres podría ser un paso hacia una mayor incidencia en la política catalana.
En el contexto más amplio, la extrema derecha, representada por Vox, continuará centrando su agenda en el discurso xenófobo y la inmigración. Este enfoque podría generar tensiones adicionales en el Parlament, especialmente en un momento en que los partidos buscan consolidar sus posiciones y ganar apoyo popular.
El nuevo curso político en Catalunya se presenta como un escenario lleno de desafíos y oportunidades. La capacidad de los partidos para negociar y colaborar será fundamental para abordar los problemas que enfrenta la sociedad catalana. Con la negociación de los presupuestos como telón de fondo, los próximos meses serán decisivos para el futuro político de Catalunya.