La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, ha expresado su firme postura sobre la necesidad de un cambio en la gobernanza de la Comunitat Valenciana. En una reciente entrevista, Morant subrayó que el modelo de financiación que necesita la región depende de la salida de Carlos Mazón del gobierno. Esta declaración resuena en un contexto donde la financiación autonómica se ha convertido en un tema candente, especialmente tras el acuerdo alcanzado con Catalunya.
### La Necesidad de un Nuevo Modelo de Financiación
Morant ha defendido que el modelo de financiación actual, que se basa en el gasto de las autonomías, debe ser transformado. La ministra argumenta que el nuevo enfoque debería centrarse en los ingresos, lo que, según ella, podría significar un incremento de 1.800 millones de euros anuales para la Comunitat Valenciana. Este cambio no solo es crucial para la economía regional, sino que también es vital para garantizar que los recursos se destinen a reforzar los servicios públicos, en lugar de ser utilizados para recortes, como ha ocurrido bajo la administración de Mazón.
La crítica de Morant se extiende a la gestión fiscal del actual gobierno autonómico, señalando que la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha estimado que una tercera parte de los beneficios fiscales otorgados a las grandes fortunas en España se han producido en la Comunitat Valenciana durante el mandato de Mazón. Esto plantea serias dudas sobre la equidad y la sostenibilidad del modelo fiscal vigente.
Además, la ministra ha manifestado su oposición a la idea de que se establezcan acuerdos bilaterales sobre financiación que puedan perjudicar a otras comunidades autónomas. Morant ha enfatizado que, bajo un gobierno socialista, ningún acuerdo se llevará a cabo en detrimento de ninguna región, lo que refleja un compromiso con la equidad en la distribución de recursos.
### La Condonación de Deuda y su Impacto
Otro aspecto crucial que Morant ha destacado es la propuesta del Gobierno de condonar la deuda a todas las comunidades autónomas. Para la Comunitat Valenciana, esto representaría una reducción del 20% de su deuda, lo que equivale a aproximadamente 11.000 millones de euros. La ministra cuestiona cómo es posible que Mazón pueda renunciar a esta cantidad significativa de recursos que pertenecen a los valencianos. Esta situación pone de manifiesto la necesidad de una gestión más responsable y transparente de los recursos públicos.
Morant ha calificado al gobierno autonómico de Mazón como una «maquinaria de difamación» que genera bulos para desviar la atención de la realidad financiera de la región. Este tipo de retórica no solo refleja la tensión política existente, sino que también pone en evidencia la urgencia de abordar la cuestión de la financiación de manera efectiva y constructiva.
En el contexto de los Presupuestos Generales del Estado, Morant ha rechazado las críticas que sugieren que el proceso está bloqueado. Asegura que el Gobierno está dispuesto a dialogar con las fuerzas políticas progresistas para construir un nuevo marco presupuestario que responda a las necesidades de la ciudadanía. Sin embargo, reconoce la «complejidad aritmética» que enfrentan el PSOE y Sumar en el Congreso, lo que podría dificultar la aprobación de las cuentas.
La situación actual en la Comunitat Valenciana es un reflejo de las tensiones políticas y económicas que enfrenta España en su conjunto. La financiación autonómica es un tema que no solo afecta a la región, sino que también tiene implicaciones más amplias para la cohesión y el desarrollo del país. La postura de Morant resalta la importancia de un enfoque más equitativo y sostenible en la distribución de recursos, así como la necesidad de un liderazgo que priorice el bienestar de la ciudadanía.
En resumen, la ministra Diana Morant ha planteado un llamado a la acción para transformar el modelo de financiación de la Comunitat Valenciana. Su crítica a la gestión actual y su propuesta de un nuevo enfoque basado en los ingresos son elementos clave en el debate sobre el futuro económico de la región. A medida que se acercan las elecciones y la presión política aumenta, será fundamental observar cómo se desarrollan estos temas y qué impacto tendrán en la vida de los valencianos.