La situación de los incendios forestales en Galicia ha alcanzado niveles alarmantes en 2025, con más del 20% de la provincia de Ourense afectada y un total de 93 mil hectáreas quemadas. Las cifras proporcionadas por la Xunta contrastan con los datos de Copernicus, que elevan la cifra a 156.444 hectáreas. En medio de esta crisis, los esfuerzos de extinción continúan, pero la evaluación de daños y la búsqueda de soluciones a largo plazo se vuelven cada vez más urgentes.
La falta de gestión forestal es uno de los factores más citados por los expertos. La acumulación de biomasa en los montes gallegos ha facilitado la propagación de las llamas, y muchos coinciden en que, aunque la prevención es crucial, los recursos disponibles han sido insuficientes. Los habitantes de las zonas rurales han expresado su frustración, señalando que durante los momentos más críticos no recibieron la ayuda necesaria. A pesar de contar con uno de los dispositivos de extinción más preparados del país, la coordinación con el gobierno central ha sido deficiente, lo que ha llevado a una situación de emergencia prolongada.
### Propuestas para Mejorar la Gestión Forestal
Expertos en el campo, como Verónica Rodríguez, presidenta del Colegio de Ingeniería de Montes, abogan por un enfoque más integral en la gestión del territorio. Rodríguez sugiere que se deben establecer herramientas de planificación que permitan una gestión más efectiva de la biomasa. Esto incluye la creación de un plan similar al Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM), pero enfocado en el monte, que contemple las características socioeconómicas y geográficas de cada distrito forestal.
Además, se propone incentivar a los propietarios que gestionan sus tierras mediante exenciones fiscales y ayudas económicas. Sin embargo, el problema de las fincas abandonadas complica aún más la situación. Rodríguez señala que el registro de la propiedad en Galicia es deficiente, lo que dificulta la identificación de propietarios y la limpieza de terrenos que no están siendo cuidados.
La alcaldesa de Petín, Raquel Bautista, también ha compartido su experiencia en la lucha contra los incendios. En su localidad, la falta de intervención en fincas abandonadas ha sido un factor crítico. Bautista ha tenido que lidiar con la ansiedad de los vecinos que intentaban salvar sus hogares, y ha destacado que muchas fincas pertenecen a propietarios que ya no residen en la zona. Esto ha llevado a la alcaldía a tomar la iniciativa de limpiar terrenos que no tienen dueño aparente, aunque esto no es una solución sostenible a largo plazo.
### La Importancia de la Participación Comunitaria
La participación de la comunidad es esencial en la lucha contra los incendios. Josefa Álvarez, una agricultora de As Chas, ha perdido gran parte de su producción debido a los incendios y ha señalado que la falta de cuidados en las aldeas es un factor determinante en la propagación del fuego. Ella sugiere que la introducción de ganado en las áreas rurales podría ayudar a mantener los terrenos limpios y reducir el riesgo de incendios.
Por otro lado, José Ramón González, un ganadero de Castromil, ha enfatizado que los ganaderos no solo producen alimentos, sino que también desempeñan un papel crucial en la gestión del monte. González ha propuesto que se les otorguen zonas estratégicas para actuar y que se implementen quemas controladas como una medida preventiva. La falta de superficie agraria útil ha sido identificada como una de las causas que contribuyen a la magnitud de los incendios, y la colaboración entre ganaderos y administraciones podría ser clave para abordar este problema.
Iván Pérez, bombero forestal y divulgador, ha señalado que la solución a los incendios no solo radica en la prevención, sino también en la respuesta efectiva una vez que el fuego ha comenzado. Pérez ha instado a las administraciones a implementar políticas que fomenten la fijación de la población en el rural y a apoyar a los jóvenes que desean emprender en estas áreas. La creación de un entorno diversificado y la integración de nuevos proyectos son fundamentales para asegurar un futuro sostenible.
Finalmente, Manuel Sanmamed, presidente de la Comunidad de Montes de Verín, ha subrayado que la prevención es importante, pero no suficiente. La falta de recursos y la necesidad de mejorar la coordinación entre los diferentes cuerpos de emergencia son aspectos que deben ser abordados para evitar desastres en el futuro. La experiencia de Sanmamed durante los recientes incendios ha demostrado que, incluso con medidas preventivas, la inacción puede llevar a la reactivación de fuegos que ya se creían controlados.
La situación en Galicia es un recordatorio de que la lucha contra los incendios forestales requiere un enfoque multifacético que incluya la gestión adecuada del territorio, la participación activa de la comunidad y una respuesta coordinada y efectiva por parte de las autoridades. Solo así se podrá mitigar el impacto de estos desastres y proteger tanto a las personas como al medio ambiente.