El verano de 2025 ha sido un periodo de contrastes para Carla Goyanes, quien ha enfrentado uno de los años más difíciles de su vida. La empresaria ha lidiado con la pérdida de tres seres queridos en un corto lapso de tiempo, lo que ha marcado profundamente su vida y la de su familia. Sin embargo, a pesar de la tristeza, Carla ha encontrado en su familia el apoyo necesario para seguir adelante y disfrutar de momentos de felicidad.
### Un Verano de Reflexión y Recuerdos
El 7 de agosto marcó el primer aniversario de la muerte de su padre, Carlos Goyanes, un evento que Carla ha querido honrar de manera especial. Para conmemorar su legado, organizó el Torneo de Pádel Memorial Carlos Goyanes en San Pedro de Alcántara, un evento que reunió a niños y niñas de entre 5 y 16 años. Este torneo no solo fue un homenaje a su padre, quien fue un pionero del pádel en la región, sino también una forma de transmitir su amor por el deporte a las nuevas generaciones. En sus propias palabras, Carla expresó: «Qué mejor homenaje a su recuerdo que organizar un torneo anual para fomentar el pádel entre los más pequeños».
La organización del torneo fue un esfuerzo colectivo que unió a la familia en un momento de dolor, pero también de celebración. La madre de Carla, Cari Lapique, estuvo presente, apoyando a su hija en esta emotiva iniciativa. La familia ha aprendido a encontrar consuelo en la unión y en la creación de nuevos recuerdos, incluso en medio de la tristeza.
### Momentos de Felicidad en Familia
A pesar de los desafíos emocionales, Carla ha intentado disfrutar de su verano al máximo. A finales de julio, compartió en sus redes sociales que comenzaba oficialmente su verano, y tras unas vacaciones en Ibiza, decidió despedirse con una emotiva foto familiar. En la imagen, se puede ver a Carla junto a su esposo, Jorge Benguria, y sus tres hijos: Carlos, Santi y Beltrán, todos disfrutando del sol y la playa. La empresaria escribió: «Goodbye Ibiza… Tiempo en familia. Familia feliz. Bengus 2025. Lo que ha costado este año una foto familiar».
Este viaje a las islas Baleares fue una oportunidad para que la familia se reconectara y disfrutara de momentos de alegría. Carla ha enfatizado la importancia de estar rodeada de sus seres queridos, quienes son su mayor pilar en estos tiempos difíciles. La familia ha realizado otras escapadas durante el verano, incluyendo un viaje a la campiña inglesa para recoger a sus hijos de un campamento de verano, y una visita al País Vasco, donde también compartieron momentos entrañables.
El verano ha sido un tiempo de reflexión, pero también de celebración de la vida. Carla ha encontrado en su familia la fuerza para seguir adelante, recordando a sus seres queridos con amor y gratitud. La pérdida de su hermana, Caritina, quien falleció repentinamente a los 46 años, ha sido otro golpe devastador para la familia. Sin embargo, han aprendido a valorar cada momento compartido, transformando la tristeza en unión.
La carta conmovedora que Carla escribió a su hermana es un testimonio de su amor y compromiso hacia su familia. En ella, prometió cuidar de su madre y de los hijos de Caritina, asegurando que siempre estarán rodeados de amor y apoyo. Este tipo de promesas son las que mantienen unida a la familia, incluso en los momentos más oscuros.
A medida que se acerca el segundo aniversario de la muerte de Caritina, la familia Goyanes se enfrenta a este nuevo reto con la misma solidaridad y amor que han demostrado hasta ahora. La unión familiar se ha convertido en su refugio, y cada actividad, cada torneo y cada viaje se han convertido en una forma de honrar la memoria de aquellos que han partido.
El verano de 2025 ha sido un viaje emocional para Carla Goyanes, lleno de recuerdos, homenajes y momentos de felicidad. A pesar de la tristeza que ha marcado su vida, ha encontrado en su familia la fuerza para seguir adelante y disfrutar de cada instante, recordando que la vida, a pesar de sus altibajos, siempre ofrece oportunidades para crear nuevos recuerdos y celebrar el amor familiar.