El archipiélago balear ha decidido tomar medidas legales para frenar el reparto de menores migrantes que se prevé comience el próximo 28 de agosto. La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha anunciado que solicitarán a la justicia la suspensión cautelar de esta medida, argumentando que los sistemas de acogida en las islas se encuentran en una situación crítica. En la actualidad, Baleares alberga a 680 menores extranjeros no acompañados, y la sobreocupación en los centros de acogida supera el 1.000%.
La situación de los menores migrantes en España ha sido un tema de creciente preocupación, especialmente en las islas Canarias, donde muchos de ellos llegan en patera. La presidenta Prohens ha expresado su preocupación por la falta de recursos y profesionales disponibles para atender a estos menores, afirmando que «aquí ya no les podemos acoger en condiciones de dignidad». Además, ha indicado que los propios menores han alertado sobre la existencia de «centenares» de jóvenes en Argelia que esperan llegar a las costas españolas en los próximos meses.
### Estrategia legal de Baleares
La estrategia legal que está trazando el Govern de Baleares incluye la impugnación de la modificación de la ley de extranjería que habilita el reparto de menores, así como del real decreto que establece el procedimiento de acogida. Prohens ha subrayado que el Tribunal Constitucional ya admitió a trámite el recurso presentado por el Govern en marzo, lo que refuerza su posición ante la situación actual.
El Govern balear ha mantenido reuniones con los presidentes de los consells de Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera para coordinar esta estrategia. La presidenta ha enfatizado la necesidad de actuar de manera conjunta para proteger a los menores y garantizar que reciban la atención adecuada.
La situación de los menores migrantes en Baleares es alarmante. En lo que va del año, más de 300 menores han llegado a las islas, lo que ha incrementado la presión sobre los ya saturados centros de acogida. La presidenta ha advertido que, si no se toman medidas, podrían verse obligados a habilitar espacios inadecuados para la acogida de estos jóvenes, lo que sería inaceptable.
### Reacción de Canarias
Por su parte, el Gobierno de Canarias ha lamentado la decisión de Baleares, calificándola de «irresponsabilidad e insolidaridad». Las autoridades canarias han defendido la necesidad de llevar a cabo el reparto de menores como una medida necesaria para aliviar la presión sobre sus propios sistemas de acogida, que también se encuentran en crisis.
La situación en Canarias ha sido complicada, con un aumento significativo en el número de llegadas de migrantes en los últimos años. Las autoridades han trabajado arduamente para gestionar esta crisis, pero la falta de recursos y la saturación de los centros han llevado a un punto crítico.
El debate sobre el reparto de menores migrantes ha puesto de manifiesto las tensiones entre las diferentes comunidades autónomas en España, así como la necesidad de una respuesta coordinada y efectiva a la crisis migratoria. Las decisiones que se tomen en los próximos días serán cruciales para el bienestar de estos menores y para la gestión de la crisis migratoria en general.
La situación de los menores migrantes es un reflejo de los desafíos más amplios que enfrenta Europa en términos de migración y asilo. La falta de un enfoque unificado y la presión sobre los sistemas de acogida en diferentes regiones han llevado a una situación insostenible. Las decisiones que se tomen en Baleares y Canarias en las próximas semanas serán observadas de cerca, ya que podrían sentar un precedente para cómo se manejarán las crisis migratorias en el futuro.