El método de la radiografía es una técnica de intrusión cada vez más común en robos en viviendas de Barcelona. Dos mujeres de 25 y 30 años fueron detenidas el 28 de junio en Sarrià-Sant Gervasi tras cometer al menos doce robos con esta táctica. Los Mossos d’Esquadra identificaron su modus operandi mediante vigilancia discreta y análisis de patrones de acceso a edificios. El caso evidencia una escalada en la sofisticación de los hurtos urbanos y su impacto directo en la seguridad residencial.
¿Qué es el método de la radiografía y cómo se aplica?
El método de la radiografía, también llamado resbalón, consiste en deslizar una lámina flexible —como una tarjeta de crédito o una placa de plástico recortado— entre el marco y la hoja de la puerta. Esta acción desplaza el resbalón, un componente mecánico de la cerradura que impide el giro del pomo cuando la puerta está cerrada.
No requiere fuerza bruta ni herramientas especializadas. Solo exige conocimiento técnico básico y oportunidad: las víctimas suelen dejar la puerta cerrada, pero sin echar la llave. Ese pequeño descuido permite la entrada en segundos.
¿Por qué es tan efectivo en zonas residenciales?
Las zonas como Sarrià-Sant Gervasi concentran edificios antiguos con cerraduras obsoletas. Muchos portales carecen de cerrojo automático o sistemas de cierre reforzado. Además, los vecinos suelen confiar en la apertura compartida del portal, lo que facilita la infiltración.
¿Qué bienes suelen robar con esta técnica?
Las víctimas pierden principalmente joyas de alto valor y efectivo en metálico. En uno de los casos documentados, el botín ascendió a 10.000 euros en dinero y joyas valoradas en 17.000 euros. No se trata de robos impulsivos: los autores seleccionan viviendas con indicios de ausencia prolongada —como correos acumulados o persianas bajadas— y actúan con coordinación.
¿Qué dice la ley sobre este tipo de intrusión?
El Código Penal español tipifica estos hechos como robo con fuerza en las cosas (artículo 239), incluso si no se rompe la cerradura. La jurisprudencia del Tribunal Supremo considera que el uso de instrumentos para desactivar mecanismos de seguridad constituye fuerza a efectos penales. Cada delito puede acarrear penas de 1 a 4 años de prisión, y la reincidencia agrava la sanción.
¿Cómo protegerse del método de la radiografía?
Instalar cerraduras antibumping y antiresbalón es la medida más efectiva. Estos modelos incluyen sistemas de bloqueo que impiden el desplazamiento del resbalón mediante láminas flexibles. También se recomienda añadir cerrojos adicionales de seguridad y activar alarmas con sensores de apertura en puertas y ventanas.
¿Qué papel juegan las comunidades de propietarios?
Las comunidades tienen responsabilidad legal en la seguridad del edificio (Ley de Propiedad Horizontal). No actualizar las cerraduras comunes puede derivar en responsabilidad civil si se demuestra negligencia. Muchos ayuntamientos, como el de Barcelona, ofrecen subvenciones para mejoras de seguridad en zonas con alta incidencia delictiva.
¿Cuál es el impacto económico real de estos robos?
Más allá del valor material sustraído, los robos con método de la radiografía generan costes ocultos: aumento de primas de seguros, depreciación de inmuebles y pérdida de confianza en la zona. Según datos del Institut d’Estadística de Catalunya (Idescat), los robos en viviendas aumentaron un 12 % en 2025 en Barcelona, con un pico en distritos de alta renta como Sarrià-Sant Gervasi. El sector inmobiliario reporta una caída del 5 % en demanda de alquileres en edificios sin medidas de seguridad reforzadas.
Datos Clave
- Las dos detenidas tenían seis antecedentes previos por delitos contra el patrimonio.
- El método de la radiografía no requiere rotura física: basta una lámina flexible y 3 segundos de acceso.
- El 78 % de los robos con esta técnica ocurren en edificios con más de 30 años de antigüedad.
- Las aseguradoras exigen certificación de cerraduras antiresbalón para cubrir robos sin forzamiento.
- El botín promedio por robo supera los 8.500 euros, según el Observatorio de Seguridad Urbana de Barcelona.
