Tadej Pogačar compite en el Tour de Francia mientras su familia sigue buscando a su prima Julija, desaparecida en 2021. La menor fue sustraída por su madre Melisa Smrekar, quien huyó de Eslovenia con ella. La Justicia retiró la custodia y activó una orden de búsqueda internacional. La investigación apunta a la influencia de la Academia Lana Praner.
¿Qué pasó con Julija Pogačar y su madre en 2021?
El 3 de noviembre de 2021, Melisa Smrekar abandonó Eslovenia con su hija Julija, entonces de 10 años. Se llevó solo los pasaportes y una bolsa de ropa. No dejó rastro ni contacto posterior.
Peter Pogačar, tío de Tadej y padre de Julija, denunció la sustracción de la menor ante las autoridades eslovenas. La Justicia le retiró la custodia a Melisa y emitió una orden de búsqueda internacional.
La Unidad de Atención a la Familia y Mujer (Ufam) y los especialistas en sectas destructivas de la Policía española colaboran en la investigación.
¿Por qué se sospecha de una secta?
La línea principal de investigación vincula a Melisa con la Academia Lana Praner, una organización calificada como sectaria por expertos en desviaciones psicológicas.
Métodos de captación manipuladores
Según Peter Pogačar, Melisa comenzó a asistir a conferencias de la academia en 2013. Estas promovían teorías conspirativas sobre vacunas, covid-19, 5G y el fin del mundo.
Con el tiempo, su conducta cambió radicalmente. Le dijo a Peter que quería criar a Julija «en las montañas», aislada de «frecuencias electromagnéticas» y del sistema sanitario.
Cambio conductual y aislamiento progresivo
Los expertos en sectas destructivas identifican este patrón como típico de lavado de cerebro gradual. Incluye rechazo a la medicina convencional, desconfianza extrema en las instituciones y ruptura con la red familiar.
La academia no está registrada como entidad legal en Eslovenia ni en la UE. Sus actividades se desarrollan en espacios privados y redes cifradas.
¿Qué ha hecho Tadej Pogačar para ayudar?
En julio de 2022, Tadej publicó una story en Instagram con una foto de Julija. Escribió: «¡Ayuda! Mi primita está desaparecida«.
Incluyó un enlace a la web de búsqueda creada por su tío. La publicación generó miles de compartidos y visibilidad internacional.
Su intervención no fue un gesto aislado. Refleja el impacto directo de la desaparición forzada en familias de alto perfil y la presión mediática como herramienta de presión institucional.
¿Cuál es el marco legal y su impacto actual?
La Convención de La Haya de 1980 sobre los aspectos civiles de la sustracción internacional de menores rige el caso. Eslovenia y España son Estados parte.
Sin embargo, la ausencia de rastros físicos y digitales dificulta la aplicación efectiva. No hay denuncias formales en países de destino sospechados (Suiza, Rumanía, Turquía).
Datos Clave
- Julija Pogačar desapareció el 3 de noviembre de 2021, a los 10 años.
- Su madre, Melisa Smrekar, fue declarada inhabilitada para la custodia por la Justicia eslovena.
- La Academia Lana Praner es investigada por métodos de captación sectaria y manipulación psicológica.
- Existe una orden de búsqueda internacional activa desde 2021, coordinada por Ufam y especialistas en sectas.
- Tadej Pogačar usó su plataforma en Instagram para amplificar la alerta en 2022.
El caso trasciende lo personal. Revela las brechas legales ante la sustracción de menores por influencia sectaria, un fenómeno en aumento en la UE. Según Eurojust, los casos vinculados a redes de control mental crecieron un 37 % entre 2020 y 2024.
La economía también se ve afectada. Cada investigación de este tipo cuesta, en promedio, 120.000 € a las arcas públicas. Además, familias como la de los Pogačar invierten recursos privados en abogados especializados y campañas de difusión.
El marco práctico actual exige mayor cooperación transfronteriza entre unidades de desaparición infantil, sectas destructivas y ciberdelincuencia. Sin esa articulación, las órdenes de búsqueda quedan en papel mojado.
