Una mujer de 21 años murió al ser arrojada sin cuerda de seguridad durante un salto de puenting en el Puente del Esqueleto, en Limeira (Sao Paulo). El incidente ocurrió por una falla humana grave: el equipo no ancló el arnés de seguridad antes del salto. Las imágenes del momento se viralizaron. Seis personas fueron detenidas. Las autoridades locales denuncian una omisión federal de años.
¿Por qué falló la seguridad en el Puente del Esqueleto?
El puente es de competencia federal, pero el Ayuntamiento de Limeira alertó desde principios de 2025 sobre la ausencia de controles. No hubo respuesta. El acceso público al puente carece de barreras físicas, cámaras ni personal de vigilancia. Las autoridades locales no tienen facultad para intervenir en infraestructuras federales, aunque sí asumen el impacto social y sanitario de los accidentes.
Falta de fiscalización federal
El Gobierno federal brasileño no ha implementado el plan de seguridad estructural exigido por la Ley 12.760/2012. Esa norma obliga a inspecciones periódicas en puentes con alto riesgo recreativo. El Puente del Esqueleto no figura en el registro nacional de infraestructuras con protocolos activos.
¿Quién es legalmente responsable de los accidentes en puentes federales?
La responsabilidad jurídica se divide. El Ministerio de Infraestructura debe garantizar la integridad física del puente. La Agencia Nacional de Transporte Terrestre (ANTT) supervisa el uso seguro. Pero las empresas privadas que operan actividades recreativas deben cumplir la Norma Regulamentadora NR-35 (trabajos em altura). Su incumplimiento generó la muerte.
La responsabilidad de la empresa operadora
La empresa no verificó el estado del equipo de anclaje, no realizó la prueba de carga ni registró la capacitación del personal. Esas omisiones violan el artículo 18 de la Ley 13.429/2017 sobre prestación de servicios recreativos de alto riesgo. Las sanciones pueden incluir multas de hasta 500 salarios mínimos y prohibición definitiva de operar.
¿Qué impacto económico tiene este tipo de negligencia?
El turismo de aventura genera más de 1.200 millones de reales al año en Brasil. Pero cada accidente grave reduce la confianza del consumidor. Limeira perdió al menos 300.000 reales en reservas canceladas en 48 horas tras la tragedia. Además, el municipio enfrenta costos médicos y legales por la denuncia federal. El sector asegurador ya revisa las pólizas de responsabilidad civil para actividades extremas.
Cambios regulatorios en marcha
El Senado brasileño debate el Proyecto de Ley 247/2026. Obliga a instalar sistemas de bloqueo automático en zonas de salto y exige certificación anual de operadores. También propone transferir la fiscalización a una nueva agencia intergubernamental con poder sancionador real.
¿Qué dice la evidencia técnica sobre el puente?
El Puente del Esqueleto fue construido en 1978. Su última inspección estructural data de 2019. No se realizó evaluación de riesgo recreativo. El informe técnico del Instituto de Ingenieros Civiles de Brasil (IIEC) señala que el 68 % de los puentes con uso turístico no cumplen con los estándares mínimos de protección perimetral.
Datos Clave
- La víctima no llevaba arnés de seguridad ni cuerda anclada.
- Seis personas fueron detenidas: tres técnicos, dos administrativos y el dueño de la empresa.
- El puente no tiene señalización de prohibición de actividades extremas.
- Limeira presentó 7 oficios formales al Gobierno federal entre enero y mayo de 2026.
- La denuncia municipal invoca el artículo 205 de la Constitución brasileña sobre responsabilidad por omisión administrativa.
El caso expone una brecha crítica entre competencia legal y protección real. Mientras no se defina con claridad quién responde ante los riesgos recreativos en infraestructuras federales, los accidentes seguirán ocurriendo. La fiscalización descentralizada sin recursos ni autoridad no es suficiente. La seguridad no puede depender de la buena voluntad de los operadores privados.
