En la madrugada del 12 de mayo de 2026, 14 turismos y una moto ardieron en menos de una hora en cuatro puntos cercanos del Eixample de Barcelona. No hubo heridos, pero sí daños graves en bienes municipales, fachadas de edificios y infraestructura semafórica. Las autoridades descartan accidente y apuntan a incendio provocado. La investigación está en manos de los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana.
¿Qué ocurrió exactamente en el Eixample?
Entre las 3:45 y las 4:15 horas, vecinos alertaron al 112 de múltiples focos de fuego. Los puntos coincidieron en una zona compacta: la intersección de Còrsega y Sardenya, Sant Antoni Maria Claret, 154, Indústria, 104, y Còrsega y Sicília. Todos los vehículos estaban estacionados en vía pública.
Los Bomberos de Barcelona acudieron con dotaciones especializadas. En el chaflán de Còrsega, 514, las llamas alcanzaron un armario semafórico, provocando chispas y una humareda que ascendió varios pisos. También se dañó la fachada de un edificio residencial, lo que elevó el riesgo estructural y de inhalación.
¿Por qué se sospecha de un incendio provocado?
La simultaneidad espacial y temporal es clave. Cuatro focos, separados por menos de 300 metros y con menos de 25 minutos de diferencia, descartan causas naturales o técnicas. Las fuentes policiales confirmaron que no hubo fallos eléctricos previos ni acumulación de residuos inflamables en los puntos. Además, los patrones de propagación fueron atípicos: en todos los casos, el fuego comenzó en la zona inferior del vehículo, sin rastros de líquidos inflamables derramados previamente.
¿Qué evidencias recogieron las fuerzas de seguridad?
- Muestras de residuos químicos en tres de los cuatro puntos, pendientes de análisis forense.
- Imágenes de cámaras de seguridad que muestran una figura con mochila en los cuatro lugares entre las 3:20 y 3:35 horas.
- Ausencia de huellas de herramientas en los vehículos, lo que descarta sabotaje mecánico.
¿Qué implica el daño a bienes municipales?
El fuego no solo afectó a vehículos privados. También destruyó un contenedor de residuos, un armario semafórico y dañó una fachada protegida por el Plan Especial del Eixample. Esto activa el artículo 352 del Código Penal español, que castiga la destrucción de bienes del patrimonio público con penas de 2 a 5 años. Además, el Ayuntamiento de Barcelona ya ha iniciado un expediente sancionador por incumplimiento del Reglamento de Protección Civil y Emergencias.
¿Cuál es el impacto económico real?
Cada turismo calcinado representa una pérdida media de 12.500 € (según datos del Institut d’Estadística de Catalunya, 2025). Sumado a los daños en infraestructura, el coste estimado supera los 210.000 €. El Ayuntamiento ya ha activado el fondo de emergencia municipal para cubrir reparaciones urgentes de señalización y fachadas.
¿Qué medidas se han adoptado tras los incendios?
La Guardia Urbana ha reforzado los patrullajes nocturnos en el Eixample. Se han instalado cámaras térmicas móviles en los cuatro puntos afectados. Además, el Consell de Seguretat Ciutadana ha convocado una reunión extraordinaria para revisar el Protocolo de Actuación ante Incendios Intencionados en Vía Pública, vigente desde 2022.
Datos Clave
- 14 turismos y 1 moto incinerados en menos de 30 minutos.
- 4 focos simultáneos, todos en zonas con alta densidad de aparcamiento en superficie.
- Daños en bienes municipales: contenedor, armario semafórico y fachada protegida.
- Investigación liderada por la Unidad de Investigación de los Mossos y la Guardia Urbana.
- No se registraron heridos ni evacuaciones, pero sí alertas por humo tóxico en tres edificios.
El caso forma parte de una tendencia al alza: según el Informe Anual de Seguridad Urbana 2025, los incendios intencionados en vehículos aumentaron un 37 % en Barcelona respecto a 2024. La mayoría ocurren en distritos con alta rotación turística y baja vigilancia nocturna. El marco legal vigente no contempla penas agravadas por daño colateral a patrimonio histórico, lo que ha generado propuestas de reforma en el Parlamento de Catalunya. La fiscalía ya evalúa si se aplica la aggravante de cometer el delito en zona protegida por su valor urbanístico.
