Una mujer de 58 años, vecina de Ribeira, fue hallada sin vida esta mañana en la nave de departamentos de usuarios del puerto ribeirense. No presentaba signos de violencia. La autopsia y la investigación en curso determinarán si se trata de una muerte natural. El hallazgo reabre el debate sobre la seguridad en infraestructuras portuarias abandonadas.
¿Por qué la nave portuaria de Ribeira es un foco de riesgo?
La nave donde se encontró el cadáver está ubicada a pocos metros del lugar donde, el 14 de abril, fue hallado un hombre de 43 años semisumergido y atado a una escalera. Ambos sucesos comparten un patrón: ausencia de control de accesos, falta de vigilancia y uso irregular por parte de personas okupas.
La infraestructura forma parte del dominio de Portos de Galicia, entidad pública responsable de la gestión portuaria. Sin embargo, no dispone de protocolos activos de inspección periódica ni de mantenimiento de cámaras de seguridad. Más del 70 % de los dispositivos de videovigilancia en la zona están inoperativos desde principios de 2026.
Falta de protocolos de seguridad preventiva
No existe un plan de gestión de espacios no operativos dentro del perímetro portuario. Las naves desafectadas no están incluidas en los planes de inspección obligatoria del Reglamento de Seguridad Marítima. Esto genera vacíos legales que facilitan su ocupación irregular.
¿Qué dice la normativa sobre espacios portuarios abandonados?
El Real Decreto 1122/2021, que regula la seguridad en puertos, exige el control de accesos en zonas de uso público o potencialmente peligrosas. Sin embargo, su aplicación depende de la clasificación funcional del edificio. Las naves de departamentos de usuarios no están catalogadas como instalaciones críticas, pese a su ubicación estratégica y su uso real como refugio.
La Ley 27/2022 de Puertos del Estado establece que las entidades gestoras deben garantizar la integridad física de las infraestructuras, incluso las no operativas. Pero no especifica sanciones por incumplimiento en casos de abandono prolongado.
Impacto económico de la inseguridad portuaria
La zona portuaria de Ribeira genera más del 12 % del PIB municipal. Los robos en embarcaciones y la pérdida de una nave por hundimiento en abril ya han generado pérdidas estimadas en 380.000 €. Además, la percepción de inseguridad afecta al turismo náutico y a la inversión privada en el entorno.
¿Cómo afecta la ocupación irregular a la salud pública?
La fallecida dormía habitualmente en la nave. Había estado ingresada en el hospital el día anterior, lo que sugiere una situación de vulnerabilidad social. Su muerte evidencia la falta de coordinación entre servicios sociales, sanidad y autoridades portuarias.
No existe un protocolo interinstitucional para identificar y derivar a personas en situación de exclusión que ocupan espacios públicos no regulados. Tampoco hay registros oficiales de ocupaciones en naves portuarias de Galicia.
Datos Clave
- La nave no tenía control de accesos ni cámaras operativas.
- El 70 % de los sistemas de videovigilancia en la zona portuaria están inactivos.
- Dos muertes en menos de un mes en espacios portuarios no regulados.
- No existe un registro oficial de ocupaciones en infraestructuras portuarias desafectadas.
- La mujer portaba un informe médico que confirmaba su ingreso hospitalario el día anterior.
¿Qué medidas urgentes exige el marco legal actual?
El Plan Nacional de Seguridad Portuaria 2025–2027 obliga a la evaluación de riesgos en todas las zonas bajo gestión de Portos de Galicia. La nave de Ribeira debería haber sido inspeccionada al menos cada 30 días. Su omisión constituye una infracción administrativa leve, pero con potencial impacto en la seguridad ciudadana.
Además, la Ley de Dependencia y la Ley de Salud Pública de Galicia exigen la articulación de redes de protección para personas en situación de exclusión. La falta de coordinación entre estas normativas y la gestión portuaria agrava los riesgos.
La orden de cierre de la nave tras el hallazgo —con un cartel genérico— no sustituye un plan de intervención estructural. Sin actualización del inventario de infraestructuras desafectadas y sin asignación de responsabilidades claras, los sucesos se repetirán.
