En el corazón del Pla de l’Estany, un joven emprendedor ha decidido dar un giro radical a su vida al adquirir un rebaño de ovejas y dedicarse a la ganadería extensiva. Arnau Rubió, un gerundense que dejó atrás su carrera como contable, ha encontrado en la trashumancia no solo una forma de vida, sino también una manera de conectar con sus raíces y contribuir a la preservación de tradiciones ancestrales. Su historia es un ejemplo de cómo la pasión y la vocación pueden transformar vidas y comunidades.
### Un Cambio de Vida Inspirador
La historia de Arnau comienza en 2016, cuando decidió dejar su trabajo en una gran empresa para embarcarse en una aventura que cambiaría su vida. Se trasladó a Suiza, donde trabajó como pastor en alta montaña. Esta experiencia no solo le permitió aprender sobre la ganadería extensiva, sino que también le enseñó sobre la convivencia con la fauna salvaje, como lobos y osos, y la importancia de contar con perros de protección para salvaguardar el rebaño.
De regreso a Cataluña, Arnau se unió a un rebaño de 1.200 ovejas, donde adquirió valiosos conocimientos sobre el manejo de estos animales. Sin embargo, su deseo de independencia y su espíritu emprendedor lo llevaron a adquirir su propio rebaño de un centenar de ovejas en septiembre del año pasado. Esta decisión no solo representa un nuevo comienzo, sino también un compromiso con un modelo de ganadería que es cada vez más raro en la región.
La explotación que Arnau gestiona es completamente extensiva, lo que significa que las ovejas viven al aire libre durante todo el año, alimentándose de pasto natural y disfrutando de un entorno que les permite desarrollarse de manera saludable. Este enfoque no solo es beneficioso para los animales, sino que también simplifica las exigencias administrativas, permitiendo a Arnau concentrarse en el bienestar de su rebaño sin las complicaciones de grandes infraestructuras.
### La Trashumancia como Patrimonio Cultural
Uno de los aspectos más destacados del trabajo de Arnau es su implicación en la recuperación de la trashumancia, una práctica que ha estado en declive en las últimas décadas. Junto a otros ganaderos, Arnau ha estado trabajando para revitalizar esta tradición que consiste en mover el ganado entre diferentes pastos a lo largo del año, adaptándose a los cambios estacionales.
El recorrido de la trashumancia que Arnau promueve va desde el Pla de l’Estany hasta la Garrotxa y La Molina. Este proyecto no solo beneficia a los animales, que se adaptan a diferentes altitudes y tipos de alimentación, sino que también tiene un componente educativo. A lo largo del camino, Arnau y su equipo realizan actividades de divulgación, explicando a los transeúntes la importancia de la ganadería extensiva y los desafíos que enfrentan los pastores en la actualidad.
La respuesta de la comunidad ha sido positiva, con muchas personas mayores recordando con nostalgia cómo solían ver estas prácticas en su infancia. Arnau ha destacado que revivir estas tradiciones no solo es un acto de preservación cultural, sino también una forma de conectar a las generaciones actuales con su patrimonio.
### Independencia y Sostenibilidad
Una de las decisiones más notables de Arnau es su rechazo a las subvenciones. En un sector donde muchos dependen de ayudas gubernamentales, Arnau ha optado por mantener su independencia, argumentando que las subvenciones pueden atar a los ganaderos a las exigencias de la administración. «Prefiero empezar sin depender de ello», afirma, lo que refleja su deseo de construir un negocio sostenible y autónomo.
Para sostener su explotación, Arnau combina la ganadería con trabajos como tractorista en campañas forestales y agrícolas, lo que le permite diversificar sus ingresos y gestionar su tiempo de manera flexible. Este enfoque le ha permitido mantener un equilibrio entre su vida laboral y personal, dedicando tiempo a su rebaño y a otros proyectos.
En su día a día, Arnau cuenta con la ayuda de perros de trabajo que le asisten en el manejo del rebaño, así como perros de protección, que son esenciales para prevenir ataques de depredadores. Esta combinación de técnicas tradicionales y modernas es clave para el éxito de su explotación.
La historia de Arnau Rubió es un testimonio de la resiliencia y la pasión por la ganadería. En un momento en que el sector enfrenta desafíos significativos, su enfoque innovador y su compromiso con la trashumancia ofrecen una luz de esperanza para el futuro de la ganadería extensiva en Cataluña. Su viaje es un recordatorio de que, a veces, seguir el llamado de la vocación puede llevar a un camino lleno de significado y propósito.