El Palacio de Holyroodhouse, situado en Edimburgo, es la residencia oficial de la monarquía británica en Escocia desde el siglo XVI. Este emblemático palacio, que ha sido testigo de coronaciones y decisiones políticas cruciales, ha decidido abrir sus puertas a los apartamentos privados de la reina Isabel II, un gesto que coincide con el centenario de su nacimiento. Esta iniciativa no solo busca rendir homenaje a la difunta monarca, sino que también responde a una estrategia económica de la Royal Collection Trust, la entidad encargada de gestionar el arte de las residencias reales.
### Un nuevo enfoque para atraer visitantes
La Royal Collection Trust ha presentado esta apertura como un acto conmemorativo, pero también es evidente que la situación económica ha influido en esta decisión. A diferencia de otras instituciones culturales, el funcionamiento del palacio depende de un modelo de autofinanciación basado en la venta de entradas y donaciones, sin recibir fondos públicos directos. Antes de la pandemia de 2020, el palacio atraía cerca de medio millón de visitantes anuales, pero la crisis sanitaria provocó una caída significativa en los ingresos. La apertura de los apartamentos privados se plantea como una estrategia para recuperar parte de esas pérdidas.
Las visitas a estas estancias estarán disponibles del 21 de mayo al 10 de septiembre, con la excepción de los días en que el rey Carlos III se aloje en el palacio. Se espera que más de 10,000 personas puedan acceder a estas salas a través de una entrada especial, cuyo precio es considerablemente más alto que el acceso general, oscilando entre 60 y 71 libras (aproximadamente entre 70 y 82 euros). Cada día se organizarán cuatro grupos de 25 visitantes, lo que podría generar cerca de 800,000 libras en ingresos, una cifra que se aproxima al millón de euros.
Los espacios que se podrán visitar incluyen el Salón Real del Desayuno, donde la reina y el duque de Edimburgo celebraban cenas privadas, la Sala de Estar, donde la monarca revisaba documentos del Gobierno del Reino Unido, y el vestidor, que aún conserva varios conjuntos utilizados por Isabel II en actos oficiales.
### Historias y leyendas del Palacio
El Palacio de Holyroodhouse no es solo un lugar de residencia real; está impregnado de historias dramáticas y misteriosas. Uno de los episodios más notorios ocurrió en 1566, durante el reinado de María Estuardo, cuando su secretario personal, David Rizzio, fue asesinado por un grupo de nobles. Este ataque, liderado por el rey consorte Henry Stuart, se debió a la supuesta influencia política que Rizzio ejercía sobre la reina. Con el tiempo, han surgido leyendas populares que afirman que el espíritu de Rizzio aún aparece cerca de los apartamentos de María I. Otra leyenda cuenta que el fantasma de Agnes Sampson, acusada de brujería y ejecutada en 1591, vaga por los pasillos del antiguo monasterio del palacio.
El palacio también ha sufrido su parte de desastres. En 1650, durante los conflictos entre Inglaterra y Escocia, un incendio devastó gran parte del edificio medieval, incluido el monasterio. Posteriormente, fue reconstruido en un estilo gótico que se conserva hasta hoy.
La apertura de los apartamentos privados de Holyroodhouse se inscribe en una tendencia más amplia de la Royal Collection Trust para atraer al público. En 2021, Isabel II permitió por primera vez la entrada regular y con pago a los jardines del Palacio de Buckingham, ofreciendo a los visitantes la oportunidad de pasear y hacer picnics en el área, algo que nunca se había permitido antes, salvo en ocasiones especiales.
La decisión de abrir los apartamentos privados de Holyroodhouse podría repetirse en el futuro, dependiendo de la respuesta del público. Este enfoque no solo busca generar ingresos, sino también asegurar la conservación del patrimonio histórico de la monarquía británica. La combinación de historia, lujo y leyendas convierte al Palacio de Holyroodhouse en un destino atractivo para turistas y amantes de la historia por igual, ofreciendo una mirada única a la vida de la realeza británica y su legado.