La borrasca Leonardo ha causado estragos en Andalucía, dejando un rastro de emergencias y desalojos que han afectado a miles de personas. Desde su llegada, la comunidad autónoma ha sido testigo de un incremento significativo en las precipitaciones, lo que ha llevado a la activación de planes de emergencia y a la evacuación de numerosas localidades. Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), esta es la sexta borrasca de gran impacto en el año 2026, y su paso ha sido especialmente devastador en la región andaluza.
**Emergencias y Desalojos en Andalucía**
Hasta la fecha, se han registrado más de 10,600 emergencias relacionadas con la borrasca, con un total de 11,089 personas desalojadas. Las provincias más afectadas incluyen Cádiz, donde se han contabilizado más de 7,700 desalojos, seguidas de Córdoba, Jaén, Málaga, Granada y Sevilla. La situación ha llevado a las autoridades a mantener un estado de alerta, con evacuaciones preventivas en áreas de riesgo, como San Martín del Tesorillo, donde se han activado protocolos de seguridad para proteger a los residentes.
La Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) ha estado trabajando incansablemente para atender las incidencias, que incluyen inundaciones, deslizamientos de tierra y cortes de carreteras. En total, se han cerrado 179 carreteras, de las cuales tres pertenecen a la red principal. Las autoridades han instado a la población a evitar desplazamientos innecesarios y a seguir las recomendaciones de seguridad.
**Condiciones Meteorológicas y Efectos en la Infraestructura**
La borrasca ha traído consigo no solo lluvias intensas, sino también fuertes vientos que han alcanzado rachas de hasta 90 km/h en algunas zonas. Esto ha generado un aviso naranja en el oriente de Andalucía y el noroeste de Murcia. Las condiciones meteorológicas han complicado aún más la situación, con la nieve afectando a más de 50 carreteras, lo que ha llevado a la prohibición del paso a camiones en varias rutas.
El impacto de la borrasca en la infraestructura ha sido notable. En Córdoba, el río Guadalquivir ha alcanzado niveles alarmantes, superando los 6 metros en su punto más alto, aunque ha comenzado a descender. Sin embargo, aún se encuentra por encima del nivel de alerta, lo que mantiene a las autoridades en estado de vigilancia constante. La situación es similar en otras provincias, donde los embalses han alcanzado su máxima capacidad, lo que ha atraído a numerosos curiosos, pero también ha generado preocupación por el riesgo de desbordamientos.
La combinación de lluvias intensas y vientos fuertes ha llevado a la activación de planes de inundación en varias provincias, como Extremadura, que ha mantenido el nivel 1 del Plan de Inundación a pesar de una aparente tregua en las lluvias. Las evacuaciones en casas aisladas y zonas de riesgo continúan siendo una prioridad para las autoridades locales.
Las imágenes de los embalses desbordándose y las calles inundadas han sido impactantes, recordando a la población la fuerza de la naturaleza y la importancia de estar preparados ante situaciones de emergencia. La comunidad se ha unido en esfuerzos de ayuda, con vecinos colaborando para achicar agua en las áreas más afectadas y brindar apoyo a quienes han perdido sus hogares.
A medida que la borrasca Leonardo continúa su curso, las autoridades instan a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales y a seguir las recomendaciones de seguridad. La situación sigue siendo crítica, y se espera que las condiciones meteorológicas continúen afectando a la región en los próximos días. La colaboración entre los ciudadanos y las autoridades es fundamental para superar esta crisis y garantizar la seguridad de todos.
