En un contexto donde la biodiversidad se encuentra en constante amenaza, Cataluña ha decidido modificar su enfoque hacia la conservación de especies en peligro. A pesar de que el Govern se comprometió a aprobar planes de conservación y recuperación para las especies más amenazadas en 2025, un cambio en la estrategia del Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica ha llevado a que estos planes se retrasen hasta 2030. Esta situación ha suscitado críticas y preocupaciones sobre la efectividad de las medidas que se implementarán para proteger la flora y fauna de la región.
Desde 2008, la obligación de contar con planes de conservación para la flora y desde 2023 para la fauna ha estado vigente. Sin embargo, la Generalitat ha mostrado una notable ineficacia en la elaboración de estos planes, a diferencia de otras comunidades autónomas que ya han avanzado en este ámbito. Actualmente, en Cataluña hay 725 especies en mal estado de conservación, de las cuales solo se han desarrollado planes para seis animales y una planta. Esta situación es alarmante, ya que las especies se dividen en dos categorías: «en peligro de extinción» y «vulnerable». Para las primeras, se requería un plan de recuperación, mientras que para las segundas, un plan de conservación.
### Nuevos Enfoques en la Conservación
La conselleria ha reconocido los retrasos en la implementación de los planes específicos y ha optado por un enfoque más generalizado: la creación de planes ‘multiespecie’. Según Marc Vilahur, director general de Políticas Ambientales y Medio Natural, esta estrategia busca proteger de manera conjunta a los animales y plantas que comparten un mismo hábitat, lo que podría resultar más eficaz que abordar cada especie de forma individual. Este nuevo modelo se basa en la idea de que la conservación de la biodiversidad debe centrarse en la restauración de ecosistemas enteros, en lugar de acciones específicas para cada especie.
El Govern ha identificado 24 hábitats que albergan las 725 especies en alerta roja, y comenzará a trabajar en los que más especies albergan. Los primeros planes que se aprobarán se centrarán en las dunas, los acantilados litorales y los tramos de ríos de montaña. Estos ecosistemas son especialmente vulnerables a la urbanización y la presión turística, lo que hace que su conservación sea aún más urgente. Por ejemplo, en las dunas de Cataluña habitan 37 especies amenazadas, y se espera que el plan de recuperación para este hábitat incluya medidas para restringir el acceso a áreas donde crecen plantas en peligro de extinción.
### Implicaciones para la Biodiversidad y el Desarrollo Económico
Las entidades ambientales, como la Xarxa per la Conservació de la Natura (XCN), han acogido con agrado el modelo ‘multiespecie’, aunque advierten que mientras los planes no estén aprobados, la protección de la fauna y flora seguirá siendo insuficiente. Este nuevo enfoque, aunque más alineado con las recomendaciones científicas, enfrenta el desafío del tiempo. Hasta que los planes no sean formalmente aprobados, la protección de las especies seguirá siendo desigual.
Además, el desarrollo de estos planes se llevará a cabo a través de la reestructuración de la subdirección de Espacios Naturales. Esto permitirá que, mediante el Observatorio de la Biodiversidad, se puedan reportar impactos y ofrecer herramientas a los sectores económicos que deseen realizar actividades en hábitats protegidos. Por ejemplo, un promotor de energía fotovoltaica podrá consultar cómo proceder en un terreno específico para no perjudicar a las especies amenazadas.
La clasificación de hábitats abarca desde el medio marino hasta espacios terrestres transformados por la actividad humana. Incluye arenales, roquedos litorales, humedales, ríos y arroyos, así como bosques y ambientes agrícolas. Este enfoque integral busca no solo proteger a las especies en peligro, sino también restaurar y mantener la salud de los ecosistemas en su conjunto.
El cambio de estrategia del Govern catalán es un intento de ganar eficacia en la conservación de la biodiversidad, pero el tiempo apremia. La falta de planes específicos hasta el momento ha dejado a muchas especies vulnerables en una situación precaria, lo que subraya la necesidad de una acción inmediata y efectiva para garantizar su supervivencia. La comunidad científica y las organizaciones ambientales seguirán vigilando de cerca el desarrollo de estos planes y su implementación, esperando que finalmente se logre un avance significativo en la protección de la biodiversidad en Cataluña.
