La presencia de Internet en la vida de los niños y adolescentes ha crecido exponencialmente en los últimos años. A partir de los 11 años, muchos jóvenes comienzan a utilizar redes sociales, videojuegos y diversas plataformas digitales, convirtiendo la red en un espacio de socialización y aprendizaje. Sin embargo, esta misma herramienta puede transformarse en un entorno de riesgo si no se implementan los mecanismos de protección adecuados. Un reciente estudio de Save the Children ha puesto de manifiesto la alarmante realidad de la violencia sexual digital que sufren los menores, revelando que casi el 67% de los agresores provienen del entorno cercano de las víctimas.
### El Grooming: Un Delito en Aumento
El informe titulado ‘Tras la pantalla: violencia sexual contra la infancia en el entorno digital’ analiza 23 sentencias relacionadas con 28 casos de grooming ocurridos entre 2023 y 2024 en España. Este delito se define como el contacto de un adulto con un menor a través de Internet con la intención de involucrarlo en actividades sexuales. El grooming se basa en el engaño y la manipulación, estableciendo una relación de confianza que puede llevar a la obtención de imágenes o vídeos de contenido sexual, la realización de actos sexuales en línea o encuentros en la vida real.
Los datos son preocupantes. En 2022, se registraron 954 denuncias de violencia sexual online contra menores, cifra que aumentó un 13% en 2024, alcanzando las 1.078 denuncias. Este incremento representa el 84,2% del total de la criminalidad sexual en Internet. Catalina Perazzo, directora de Influencia y Desarrollo Territorial de Save the Children, subraya que este aumento en las denuncias es un indicativo de que el problema comienza a visibilizarse, aunque también confirma que la violencia sexual sigue siendo una lacra en el entorno digital.
El análisis de las sentencias revela que la mayoría de las víctimas son niñas (60,7%), mientras que el 39,3% son niños. La edad media de las víctimas es de 13 años. En cuanto a los agresores, la mayoría son hombres sin antecedentes penales (78,3%), y solo un 33,3% son desconocidos para las víctimas. Alarmantemente, un 41,7% de los agresores son del entorno cercano de las víctimas, y un 25% son familiares, un porcentaje que ha aumentado significativamente en comparación con años anteriores.
### Procesos Judiciales y Revictimización
El estudio también pone de relieve la duración excesiva de los procesos judiciales relacionados con estos delitos. Más del 60% de los casos analizados han durado tres años o más, y un 14% ha superado los cinco años. Esta prolongación en el tiempo no solo afecta la justicia, sino que también incrementa el riesgo de revictimización, ya que el 65% de las víctimas debe declarar más de dos veces antes del juicio. Save the Children denuncia que obligar a un menor a repetir su testimonio puede revivir el daño sufrido, lo que resalta la necesidad de un sistema judicial más sensible y adaptado a las necesidades de los menores.
La Ley de Enjuiciamiento Criminal establece la obligatoriedad de la prueba preconstituida para menores de 14 años, pero muchos abogan por ampliar esta protección a todos los menores. La capacidad del sistema para escuchar a las víctimas de manera efectiva y respetuosa es crucial para evitar la revictimización y garantizar que se haga justicia.
La violencia sexual digital contra menores es un problema que requiere atención urgente. La educación y la concienciación sobre el grooming y otros riesgos asociados con el uso de Internet son fundamentales para proteger a los jóvenes. Los padres, educadores y responsables de políticas deben trabajar juntos para crear un entorno más seguro para los niños en el mundo digital. La implementación de programas de educación digital, así como la promoción de un uso responsable de la tecnología, son pasos esenciales para combatir esta problemática y proteger a las futuras generaciones de las amenazas que acechan en la red.
