La situación del transporte ferroviario en Catalunya ha alcanzado un punto crítico, con la interrupción del servicio de trenes que ha dejado a miles de usuarios sin opciones de movilidad. En este contexto, el presidente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Oriol Junqueras, ha exigido la dimisión de la consellera de Territori, Sílvia Paneque, y del ministro de Transportes, Óscar Puente, argumentando que la crisis es el resultado de una gestión deficiente y de décadas de desinversión en el sector.
Junqueras, en una rueda de prensa celebrada en Barcelona, no escatimó en críticas hacia los responsables de la gestión del servicio de Rodalies, que ha sido el más afectado por las inclemencias del tiempo. A pesar de que la lluvia ha impactado a toda Catalunya, el líder republicano señaló que solo el servicio de Rodalies, que es de titularidad estatal, ha sufrido alteraciones significativas. «La situación es muy grave y es consecuencia de décadas de desinversiones», afirmó, añadiendo que el Estado no ha construido «ni un kilómetro de ferrocarril convencional» en los últimos 50 años.
### Demandas de Dimisión y Críticas a la Gestión
La presión sobre Paneque y Puente ha aumentado en los últimos días, especialmente tras un accidente ocurrido en Gelida que dejó a muchos pasajeros varados. Junqueras ha acusado a ambos de utilizar «excusas» para justificar el mal funcionamiento del servicio y ha instado a que, si ya han dimitido de sus responsabilidades, también lo hagan formalmente. «Están más pendientes de intentar encontrar excusas puntuales que de afrontar el problema en toda su magnitud», sentenció.
A pesar de que Junqueras había abierto la puerta a exigir dimisiones, las críticas se suavizaron tras una reunión de urgencia con Paneque. La portavoz de ERC en el Parlament, Ester Capella, enfatizó que su partido priorizaba las «soluciones» antes que las «declaraciones grandilocuentes». Esta postura parece ser un intento de distanciarse de las críticas más duras que han surgido desde Junts, que ha estado pidiendo el cese de Paneque desde el día siguiente del accidente.
Junqueras también ha criticado a aquellos que buscan capitalizar políticamente la crisis, refiriéndose tanto a los posconvergentes como al PSC, sugiriendo que su partido está más enfocado en proponer soluciones que en simplemente pedir dimisiones. En este sentido, ha defendido el traspaso de Rodalies acordado entre ERC y el PSC, considerándolo un «muy buen» pacto que podría traer cambios significativos en el servicio.
### Propuestas para Mejorar la Situación
En medio de esta crisis, ERC ha presentado varias propuestas para mitigar el impacto en los usuarios. Durante la reunión con Paneque, los republicanos solicitaron reforzar el servicio de autobuses y la gratuidad del peaje en la C-32 mientras se restablece el funcionamiento normal de Rodalies y la AP-7. Estas medidas buscan ofrecer alternativas a los viajeros afectados por la falta de trenes.
Además, Junqueras ha insistido en la necesidad de garantizar el teletrabajo para los empleados que no pueden desplazarse debido a la crisis del transporte. Esta solicitud se ha vuelto crucial, ya que muchos trabajadores se ven obligados a enfrentar dificultades laborales debido a la interrupción del servicio. Sin embargo, el presidente de ERC ha criticado la falta de acción del conseller de Empresa i Treball, Miquel Sàmper, quien aún no se ha reunido con las patronales y sindicatos para abordar la situación.
«Es absolutamente sorprendente que no haya explicado nada, que no haya dado la cara y haga declaraciones desde Fitur hablando de turismo en lugar de intentar ayudar a las empresas y trabajadores de nuestro país y aportar soluciones», remarcó Junqueras, reflejando la frustración de muchos en el sector.
En cuanto a las negociaciones presupuestarias, Junqueras ha reiterado la importancia de desbloquear la ley para la recaudación del IRPF en el Congreso, afirmando que ERC es el partido más interesado en que haya cuentas públicas para el próximo año. A pesar de la crisis actual, Junqueras ha mantenido que su partido sigue comprometido con la estabilidad y el desarrollo de Catalunya, aunque no ha dejado claro cómo podría afectar esta situación a su relación con los socialistas si no se atienden sus demandas.
La crisis del transporte en Catalunya ha puesto de relieve no solo la fragilidad de los servicios públicos, sino también la complejidad de las relaciones políticas en un contexto de creciente presión social. Las demandas de dimisión y las propuestas de solución son solo la punta del iceberg en un debate más amplio sobre la gestión pública y la responsabilidad política en tiempos de crisis.
