El Real Madrid ha demostrado su fuerza en la Euroliga al vencer al AS Mónaco con un contundente 90-78 en un partido que tuvo lugar en el Movistar Arena. La victoria no solo se traduce en un triunfo más en casa, sino que también les permite asegurar el ‘average’ particular frente a un rival directo en la clasificación. Este encuentro, correspondiente a la jornada 29 del torneo, fue marcado por una primera mitad excepcional del equipo merengue, que llegó a tener una ventaja de 23 puntos.
La estrategia defensiva del Real Madrid fue clave para el desarrollo del partido. Desde el inicio, el equipo mostró una gran versatilidad en su defensa, lo que llevó a los monegascos a cambiar sus emparejamientos tras cada bloqueo directo. La intensidad defensiva, combinada con una ofensiva efectiva, permitió al Madrid establecer un ritmo que el Mónaco no pudo igualar. Con triples de jugadores como Abalde, Hezonja y Okeke, el equipo local comenzó a tomar una ventaja significativa, obligando al entrenador del Mónaco, Vassilis Spanoulis, a solicitar un tiempo muerto a los cinco minutos de juego, cuando el marcador reflejaba un 13-4.
A medida que avanzaba el primer cuarto, el Madrid continuó dominando el juego. La presión defensiva y el control del rebote fueron evidentes, limitando las oportunidades de anotación del Mónaco, que se quedó en solo 13 puntos al final del primer periodo. La combinación de Lyles y Garuba en la ofensiva fue fundamental, generando problemas constantes para la defensa monegasca. La calidad de Lyles en el poste y la habilidad de Garuba para moverse sin balón fueron factores determinantes que llevaron al Madrid a una ventaja de 54-31 al final de la primera mitad.
El tercer cuarto comenzó con un Mónaco más agresivo, que intentó recuperar el control del partido. A pesar de sus esfuerzos, el Madrid mantuvo su ventaja, aunque permitió que los visitantes se acercaran en el marcador. La entrada de Facundo Campazzo fue crucial en este momento, ya que su capacidad para anotar y generar jugadas ayudó a estabilizar al equipo. Sin embargo, el Mónaco no se rindió y, gracias a un par de triples, logró reducir la diferencia a 64-51.
El último cuarto fue un tira y afloja, donde el Mónaco mostró su determinación al acercarse peligrosamente en el marcador. Un parcial de 2-9 al inicio del cuarto hizo que el Movistar Arena se llenara de tensión, ya que la victoria del Madrid parecía peligrar. Sin embargo, la experiencia y la calidad del equipo merengue salieron a relucir en los momentos críticos. A pesar de algunos errores en tiros libres que generaron nerviosismo entre los aficionados, el Madrid logró mantener la ventaja y sellar la victoria con un marcador final de 90-78.
La actuación de los jugadores fue destacable, con Lyles liderando la anotación con 20 puntos, seguido de Campazzo con 17 y Tavares con 13. Por parte del Mónaco, Mike James fue el máximo anotador con 17 puntos, pero su esfuerzo no fue suficiente para superar a un Madrid que mostró su mejor versión en casa. Este triunfo no solo refuerza la posición del Real Madrid en la Euroliga, sino que también les da un impulso moral significativo en la recta final de la competición.
La importancia de este partido radica no solo en la victoria, sino en la forma en que el equipo se comportó bajo presión. La capacidad de adaptarse a las circunstancias del juego y mantener la concentración en momentos críticos es un indicativo del potencial del Real Madrid para competir al más alto nivel. Con este resultado, el equipo se posiciona favorablemente en la clasificación, lo que les permitirá afrontar los próximos desafíos con confianza y determinación.
