Las obras de ampliación de la Línea 8 de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) han comenzado a generar importantes alteraciones en el tráfico de Barcelona. Desde el 12 de enero de 2026, la calle Diputació, entre las calles Llançà y Tarragona, se encuentra cerrada al tráfico, lo que ha llevado a la implementación de desvíos y cambios en la circulación en las inmediaciones de esta zona clave de la ciudad.
### Desvíos y Nuevas Rutas de Circulación
El Departament de Territori ha informado que, debido al corte en la calle Diputació, los conductores deberán utilizar rutas alternativas. Los vehículos serán desviados por las calles Entença y Calàbria, que los llevarán hacia Aragó y Tarragona, permitiendo así el acceso a la plaza Espanya. Esta medida busca minimizar el impacto del corte en la movilidad de los ciudadanos y facilitar el tránsito en una de las áreas más transitadas de la ciudad.
Los residentes de la zona y los vehículos de emergencia podrán continuar circulando por la calle Llançà, mientras que los automóviles que se dirijan al centro comercial cercano podrán acceder y salir por este mismo punto. Sin embargo, la calle Vilamarí también experimentará cambios significativos, ya que se convertirá en una vía de giro obligatorio hacia la Gran Via en dirección a Besòs, exceptuando a autobuses, equipos de emergencia y vecinos. Esta reestructuración de la circulación es parte de un plan más amplio para facilitar las obras de ampliación de la línea de metro.
Además, se ha anunciado que a partir del 26 de enero, el pozo de ataque de la Gran Via se ampliará hasta la calle Vilamarí, lo que prolongará las afectaciones al tráfico hasta el verano. Este corte es necesario para el inicio de los trabajos previos al montaje de la tuneladora, que será fundamental para la perforación del nuevo túnel de la Línea 8.
### Obras y Proyectos Relacionados
Las obras de la Línea 8 de FGC no solo implican el corte de calles, sino que también incluyen la construcción de una galería subterránea que conectará la zona de excavación bajo la Gran Via con la zona logística de las obras, ubicada en el parque Joan Miró. Esta galería servirá para transportar las tierras extraídas durante la perforación del túnel, un proceso que se espera que comience en febrero. La conselleria ha destacado la importancia de esta infraestructura para el desarrollo del proyecto y la minimización del impacto ambiental.
Paralelamente, se están llevando a cabo trabajos para construir una nave acústica, que tiene como objetivo proteger a los vecinos durante la excavación del túnel. Esta nave, que alcanzará una altura de 15 metros, es parte de las medidas de mitigación que se están implementando para reducir el ruido y las molestias que puedan surgir durante las obras.
El parque Joan Miró también verá cambios significativos, ya que se completará el foso y el cierre con protecciones acústicas de la zona logística durante este mes de enero. Además, se finalizarán las estructuras de la cinta transportadora que se utilizará para mover las tierras excavadas, lo que facilitará el proceso de construcción y minimizará el tiempo de las obras.
A partir de febrero, se iniciará el montaje de la microtuneladora, que será clave para la excavación de la galería. Este proceso se llevará a cabo en paralelo con las labores de excavación, lo que permitirá avanzar en el proyecto de manera más eficiente.
### Información para los Ciudadanos
Con el objetivo de mantener informados a los ciudadanos sobre las afectaciones al tráfico y las alternativas de movilidad, el Ayuntamiento de Barcelona ha establecido un equipo de informadores que se desplegará en las calles afectadas. Durante la primera mitad de enero, estos informadores se centrarán en la calle Diputació, mientras que en la segunda quincena dirigirán su atención hacia la calle Vilamarí. Esta iniciativa busca facilitar la adaptación de los ciudadanos a los cambios en la circulación y proporcionar información sobre las rutas alternativas disponibles.
Las obras de la Línea 8 de FGC son parte de un proyecto más amplio para mejorar la infraestructura de transporte público en Barcelona, que ha acumulado retrasos significativos en su cronograma. A pesar de las molestias que estas obras puedan causar a los residentes y conductores, se espera que a largo plazo contribuyan a una movilidad más eficiente y sostenible en la ciudad. Las autoridades han instado a la ciudadanía a tener paciencia y a utilizar las rutas alternativas recomendadas durante este periodo de obras.
