En un desarrollo significativo en la investigación del brote de peste porcina africana (PPA) en Catalunya, los Mossos d’Esquadra y la Guardia Civil han llevado a cabo un registro exhaustivo en el laboratorio IRTA-CReSA, ubicado en Cerdanyola del Vallès. Este laboratorio, que se especializa en la investigación de la sanidad animal, ha sido señalado como un posible origen del brote que ha afectado a varios jabalíes en la región. La operación, que comenzó a primera hora del jueves, tiene como objetivo recabar pruebas y documentación que puedan esclarecer la situación actual y las posibles responsabilidades en el caso.
Los agentes, bajo la dirección del Juzgado de Instrucción número 2 de Cerdanyola, están buscando muestras del virus para determinar si coincide con el que ha causado el brote. Además, se han requisado dispositivos electrónicos y documentación relacionada con las actividades del laboratorio, incluyendo protocolos de seguridad y procedimientos de eliminación de residuos. La investigación se centra en determinar si ha habido alguna negligencia o incluso un sabotaje que haya permitido la fuga del virus.
### Proceso Judicial y Medidas de Seguridad
El proceso judicial está actualmente bajo secreto de sumario, lo que limita la información disponible al público. Sin embargo, fuentes policiales han indicado que el registro es complejo y prolongado, dado que implica la clonación de datos de los ordenadores del laboratorio, que no pueden ser retirados debido a la necesidad de que las instalaciones continúen operando. Los investigadores están realizando una inspección ocular para verificar el cumplimiento de las medidas de seguridad sanitarias y han comenzado a interrogar a técnicos del centro sobre los protocolos de control de virus y la gestión de animales fallecidos durante los experimentos.
A principios de diciembre, los Mossos y la Guardia Civil habían presentado un atestado al tribunal solicitando amparo judicial para investigar el origen del brote de PPA en Catalunya, que ha afectado hasta ahora a 16 jabalíes. Este brote ha generado preocupación no solo por la salud animal, sino también por las implicaciones que podría tener para la salud pública y la economía local.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha informado que, aunque hay cinco investigaciones abiertas, hasta el momento ninguna ha confirmado que las instalaciones que operan con el virus sean responsables de la expansión de la enfermedad. Illa ha destacado que se están analizando seis centros científicos y empresas, entre los cuales el IRTA-CReSA es el principal sospechoso debido a su proximidad a los primeros casos de animales infectados.
### Investigaciones Paralelas y Auditorías
Además del registro en el IRTA-CReSA, se han puesto en marcha varias líneas de investigación lideradas por la Conselleria d’Agricultura. Estas incluyen una auditoría interna para evaluar las instalaciones que trabajan con cepas del virus y el envío de muestras al Institut de Recerca Biomèdica (IRB) para su análisis. También se ha iniciado una investigación por parte del Ministerio de Agricultura, y se ha recibido la visita de técnicos del Veterinarian Emergency Team de la Unión Europea para evaluar la situación.
Los expertos y políticos involucrados en la investigación son conscientes de que las respuestas definitivas sobre el origen del brote no llegarán hasta que se obtengan los resultados de la secuenciación del virus, que han sido enviados a laboratorios acreditados por la Comisión Europea. Illa ha enfatizado la importancia de la transparencia en este proceso, asegurando que no se permitirán especulaciones infundadas sobre la responsabilidad de los investigadores catalanes. Según los informes preliminares, los procedimientos utilizados en los laboratorios son adecuados y el personal está debidamente capacitado para manejar los patógenos.
El IRTA-CReSA, como centro de referencia en la investigación de la peste porcina, está ampliando sus instalaciones para mejorar la seguridad y poder trabajar con patógenos de mayor peligrosidad. Se espera que las obras de un nuevo edificio, que conectará con las instalaciones actuales, finalicen en 2028, lo que permitirá al laboratorio reforzar su capacidad de investigación y respuesta ante futuros brotes.
La situación sigue siendo tensa y en desarrollo, con la comunidad científica y las autoridades trabajando para esclarecer los hechos y prevenir futuros incidentes relacionados con la peste porcina africana.
